En este populoso barrio de Dosquebradas, los residentes rezan para que no ocurra una tragedia, manzana 7, hay un hidrante que requiere atención inmediata por parte de las autoridades.
Aseguran los habitantes del lugar, que ya hicieron las denuncias respectivas de este hidrante, sin embargo al día de hoy no se le ha hecho el mantenimiento respectivo, generando zozobra entre la comunidad.
Es importante mencionar que los hidrantes cumplen una función fundamental, ya que en caso de ocurrencia de un incendio, estos elementos se convierten en herramientas vitales para apagar o controlar las conflagraciones.
Falta de rocería
Otra de las problemáticas que tienen en La Macarena, es la falta de rocería en algunas zonas verdes del lugar, especialmente en las inmediaciones de la quebrada Frailes.
Juan Carlos Cortés, vicepresidente de la junta del barrio, afirmó que el pastizal alto entre La Macarena y Villa del Campestre, no solo ha generado percepción de inseguridad en el sector, también ya han ocurrido hurtos en horas de la noche.
Recientemente en el barrio se instaló una nueva luminaria, lo que mejoró la percepción de seguridad, acción que agradecieron los habitantes de la zona, pero que sí este tipo de actividades no se acompañan de una efectiva y constante rocería, los problemas de seguridad no tendrían solución.
Sumado a los inconvenientes de inseguridad, la falta de rocería también ha llevado a que personas inescrupulosas arrojen basuras y residuos sobre las zonas verdes, lo que ha producido aumento de insectos y roedores en el lugar.
Pie de foto: Este es el hidrante que requiere mantenimiento urgente, para evitar que ocurra una tragedia en La Macarena.



