Por Mariana Suárez Guarín
“Como cristianos católicos siempre tenemos que revivir el misterio de la encarnación y el nacimiento de nuestro señor Jesucristo en medio de un hogar constituido, padre, madre e hijo. El pesebre brinda la calidez de Dios con nosotros, que nos acompaña en todos los momentos de la historia y es muy importante que los adultos transmitan la fe a la próxima generación, de forma verbal y en estas representaciones que hacemos justamente de los pesebres para que los niños sigan el buen ejemplo”, fueron las palabras del Padre John Dalffer Salazar González, párroco de la Catedral Nuestra Señora de la Pobreza de Pereira, quien también reveló detalles del pesebre de este templo.
Una linda tradición
“Desde siempre se ha mantenido la tradición del pesebre, representación que se hace desde el siglo XIII hasta nuestro tiempo; en la ciudad de Pereira ha sido una tradición hermosa, el hecho de poner venir a la Catedral y contemplar esta obra, que es una de las mejores elaboraciones de toda la ciudad. Anteriormente el pesebre lo coordinaba y hacía el padre Roberto Muñoz (QEPD), lo adornaba con imágenes de todos los tamaños, las más grandes median un metro de altura cada una. Este pesebre ocupaba casi un cuarto de espacio de templo, en donde se podía evidenciar una postal hermosa con los bueyes, ovejas, pastores, las aguadoras, una cantidad de detalles que ahora las vemos, pero en versión de figuras de menor calado, justamente para llevar a los ciudadanos un pesebre que es concebido en este año 2020, de forma bíblica, que es lo que hemos querido plasmar, confirmó el Padre John Dalffer Salazar González, quien lleva 5 años en este templo.
Una obra de arte

En el pesebre de la Catedral se evidencia un pequeño recorrido desde Nazarteh hasta Belén. Aproximadamente mide siete por diez metros, contiene más de 500 imágenes en figuras que miden de 10 a 12 centímetros. “El proyecto de armada de este pesebre comenzó en marzo del 2019 hasta diciembre de ese mismo año, armarlo la primera vez, duró 4 días, y este año solo 3 días de trabajo intenso, las artistas fueron las hermanas González, especialmente Blanca Ruby González, del almacén del Divino Niño del centro de Pereira, ella es pesebrista y profesional en el tema”, confirmó el padre Salazar.

Lo especial de este pesebre que forma una ‘L’, es que combina todas las facetas que encontramos en la tierra de Israel, como el campo, el desierto, y los lugares importantes. Nazaret donde se puede evidenciar la casa de San José, y el taller, justamente en una escena muy bonita del sueño de San José, donde el ángel le revela que va a ser padre del salvador del mundo; luego sigue la casa de la virgen, en el acto de la anunciación, que tiene detalles muy particulares como la entrada del ángel. Posteriormente se evidencian en las imágenes a algunos viajeros pernoctando en el pueblo, se pueden ver toldos de tiendas del peregrinaje de los mismos. Así mismo en una esquina se ve una alegoría del templo de Jerusalén donde sobresale el ‘Santo de los santos’, y al frente dos puertas por donde el mesías pasaría; al fondo se encuentran los pastores con sus rebaños; las palmeras que no pueden faltar; posteriormente sobresale la entrada al poblado de Belén, donde se revelan las imágenes de José con María embarazada sentada en una mula. Más adelante se pude ver un pozo y lugar donde las mujeres tomaban agua y lavaban, la vida del mercado y las tiendas. “Los detalles de las construcciones son muy bien concebidos, una de las cosas especiales son las escaleras de madera movibles para subir a los terrados, típicas de la época y de ese tipo de edificación. Cada construcción es diferente y tiene su estudio. Se evidencia también un episodio del anuncio en el campo de los pastores, un detalle nuevo es la recolección de las olivas, el redil de las ovejas, los viñedos bastante cargados. Y finalmente la pieza del pesebre más hermosa es la cueva del nacimiento de Jesús, donde se contempla a los pastores, los reyes magos, el ángel, la virgen y San José, es una pieza muy bien diseñada, escarpada en roca”, explicó el párroco.

Elementos de elaboración
En esta representación se evidencian icopores intervenidos para dar forma a las casas, aserrín, piedrilla, madera, musgo seco, plantas parásitas vivas, las resinas de las imágenes, el papel para recrear las montañas de este paisaje, que fue especialmente elaborado por una artista de la ciudad. “La iluminación del pesebre fue un trabajo especial en bombillería tipo led, gracias a los feligreses que donaron sus cargadores en desuso de los celulares, con lo cual fue posible instalarlas en cada espacio. Las figuras son cerámicas italianas importadas de varios talleres, que se consiguen en almacenes de la ciudad” indicó el padre Salazar.




