Miguel Ángel Guerra, quien se hizo pasar como víctima de un secuestro, al parecer con el fin de obtener un dinero para pagar una deuda, fue descubierto y no le quedó más remedio que aceptar el delito y fue condenado. Este hombre, de nacionalidad ecuatoriana, tuvo unos negocios con un amigo en Brasil, pero debido a la pandemia se quebraron y decidieron viajar ambos a Colombia y se radicaron en Santa Rosa de Cabal. El brasilero empezó a recibir mensajes y llamadas por WhatsApp el martes 27 de octubre del 2020 por parte de un desconocido que aseguraba tener secuestrado a Miguel Ángel y pedía 1500 dólares para no hacerle daño y liberarlo.
En algunas llamadas, Miguel ponía a hablar a otro hombre haciéndose pasar por el presunto secuestrador para que presionara a su amigo a que pagara; las llamadas y mensajes eran hechos desde el mismo celular de Miguel, quien nunca estuvo secuestrado, siempre estuvo operando desde su casa en Santa Rosa. El amigo acudió al Gaula de la Policía para denunciar el supuesto secuestro y los investigadores de inmediato sospecharon que se trataba de una triquiñuela para sacarle plata. Miguel Ángel, quien inicialmente no había aceptado los cargos, llegó a un preacuerdo con la fiscalía y aceptó el delito de tentativa de extorsión, y un Juzgado de Santa Rosa de Cabal lo condenó a 18 meses.



