Manuel Antonio Piraneque, de 52 años, fue encontrado muerto la tarde de ayer, en una casa ubicada en el barrio El Oso de Cuba; las causas del deceso aún se desconocen.
¿Qué pasó?
Don Andrey Henao, dueño del inmueble, manifestó que hace 3 años le había arrendado un apartamento a Manuel y en la tarde de ayer, cuando le iba a llevar el almuerzo, lo llamó desde la puerta la cual estaba semiajustada, toco pero no abrió, así que ingresó a la habitación y lo encontró tirado en el suelo, en medio de un lago de sangre, por lo que salió corriendo en busca de la policía.
“Él era una excelente persona, muy trabajador, nada malo que decir de él, nosotros lo alimentamos los fines de semana y cuando no estaba trabajando, y hoy no fue la excepción; no lo vimos en la mañana y a la hora del almuerzo lo encontramos muerto”, dijo el dueño de la casa.
Agregó que Manuel trabajaba en una ebanistería y estaba de vacaciones, por lo que llevaba una semana en la casa; al parecer tenía quebrantos de salud, pero nunca se quejó, ni manifestó alguna molestia, tampoco le conocieron algún familiar, este había manifestado que era de la ciudad de Bogotá y que tenía un hijo.
Durante la inspección del grupo de criminalística de la Sijín le observaron una herida en la cabeza y unos morados en el cuerpo, se presume que tal vez se cayó y se pegó en la cabeza o pudo ser también un infarto; sin embargo, será Medicina Legal el organismo encargado de determinar las causas del deceso.
Su vida
Manuel era soltero, se conoció que era natural de Cómbita, Boyacá, que trabajaba como pintor de madera en una ebanistería ubicada en la carrera 9 de Pereira de nombre Maderas del Otún. Su familia reside en la ciudad de Bogotá.



