Gloria Isabel Ramírez, la primera mujer en ocupar la Embajada de la República Italiana por Colombia, y además de los pocos funcionarios diplomáticos que acompañaron al gobierno de Iván Duque durante los cuatro años de su mandato, dejó su cargo desde el primero de septiembre.

Su función trascendió las fronteras italianas, al desempeñarse como Embajadora Concurrente en otros siete países, es decir que sus credenciales diplomáticas fueron acreditadas en igual número de países, además de la representación colombiana ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, y otras cinco agencias multilaterales.
Desde su posición diplomática, esta pereirana de nacimiento trabajó con su equipo para alcanzar logros tan importantes como los Acuerdos de Extradición; de Cooperación Judicial y Traslado de Personas Condenadas; Acuerdos en Materia de Seguridad Social y el Acuerdo Bilateral sobre el Desarrollo de Actividades Laborales por parte de los Familiares Dependientes del Personal Diplomático, que luego de pasar los trámites legislativos en ambos países fueron ratificados por la Corte Constitucional. Además quedó ratificado un Tratado para eliminar la doble tributación entre Italia y Colombia, gracias al apoyo del también pereirano, el magistrado Alberto Rojas, quien en ese momento era el presidente de la Corte Constitucional.
También consiguió que al país llegara más inversión extranjera, dando confianza a las empresas italianas para que continuaran con sus inversiones en el país. Es el caso de Enel, principal operador nacional de energías renovables no convencionales e inversionista histórico en Colombia, y empresas en el sector de la tecnología como Maggioli, que se instaló en territorio colombiano para desarrollar softwares para recaudo en el sector público y privado.
De igual modo, Gloria Isabel Ramírez fue clave para el respaldo dado a Colombia por el presidente italiano Sergio Mattrella y su primer Ministro, Guiseppe Conte, ante la crisis migratoria de venezolanos con ayudas de varios millones de euros para la atención de migrantes.
En materia de cooperación, igualmente, la embajadora Ramírez hizo que Colombia fuera el segundo destino en monto de la cooperación Italiana en América Latina, gracias al Instituto Italo Latinoamericano, y sobre todo que Colombia fuera elegido país sede en América Latina de la Agencia Italiana para la Cooperación y el Desarrollo (AICS).
En entrevista con El Diario, Gloria Isabel Ramírez destacó las gestiones realizadas con su equipo de trabajo en pro de las relaciones bilaterales, en asuntos políticos y comerciales.
¿Cómo influyó desde su cargo como embajadora en el manejo de la pandemia?
“Fue un momento muy difícil porque Italia fue el país donde se dieron los primeros casos de la COVID-19, y por tanto también nos tocó actuar de manera muy rápida, sobre todo pasando muchísima información directamente al Presidente, al Ministro de Salud, y a todas las autoridades sobre lo que aquí estaba sucediendo y qué medidas se estaban tomando. Fue muy importante haber puesto en contacto al Ministro de Salud de Italia y su Asesor, con el Ministro de Salud de Colombia, personas que estaban a cargo de la pandemia, porque les ayudaron a tomar decisiones estratégicas de cómo invertir los recursos, cuando descubrieron aquí que el tema no era solo de ventiladores. Fue una transferencia muy importante de experiencia y tecnología”.
¿Algunas de las empresas italianas invierten en Risaralda?
“Sí. La empresa Maggioli escogió como uno de sus destinos de inversión a Pereira, además de su sede en Bogotá. Esto se logró a través de gestiones con la Universidad Tecnológica de Pereira, UTP, la Cámara de Comercio y el gobernador Víctor Manuel Tamayo. También quedaron otras empresas interesadas en hacer inversión en Pereira, que esperamos se concreten.Hay también mucho interés en iniciar intercambios comerciales con las asociaciones de cafeteros. Hice mucho énfasis en los cafés especiales y en tratar de abrirle mercado a nuestro café”.
¿La cooperación italiana a qué áreas va destinada?
“En específico la cooperación lo que más se logró fue que la central de Cooperación Italiana tomara a Colombia como sede para Latinoamérica. Un cambio que se logró este año, porque la sede estaba en Bolivia. Va a llegar mucha más cooperación a Colombia, y esperamos que le llegue a Risaralda, sobre todo en temas agrícolas; de cadenas agroindustriales; de minas antipersonal, en materia de transferencia de tecnología y cómo detectarlas, y ahí entra Risaralda en ese programa.
En la cultura…
“Hicimos muchísimas cosas en el campo cultural. Una de ellas fue lograr inaugurar la calle que nos dio la ciudad de Roma, en pleno parque principal, Villa Borghese, en honor a Gabriel García Márquez. Resaltamos manifestaciones culturales de nuestro país, como la salsa, el vallenato, el bambuco, de las que se hicieron muchísimas presentaciones, además de muestras gastronómicas. Mostramos varias de nuestras películas y acompañamos a nuestros cineastas entre ellos la hija de una pereirana, Mariana Saffón, que con su película Milagros estuvo nominada al León de Oro; a Ciro Guerra, también nominado a este galardón, en el Festival de Cine de Venecia. A Simón Vélez en la Bienal de Arquitectura, y a muchos otros colombianos que estuvieron en Italia. A los empresarios, y tuve la oportunidad de llevar varias misiones de italianos a Colombia.
Al retirarse de su alto cargo diplomático estará unos meses radicada en Colombia, aunque volverá a Italia con frecuencia. Recuerda esta experiencia como “única, a pesar de que me tocaron momentos tan difíciles como la pandemia, que fueron dos años, en que no pude viajar, como lo hubiera querido hacer alrededor de este país tan lindo y tan interesante sobre todo para nosotros, porque es un país donde todas las regiones son importantes, un poco parecido a lo que nos sucede a nosotros en Colombia. Espero poder seguir trabajando por el futuro de mi país, sobre todo comercial, pues hay muchas oportunidades que se pueden concretar entre ambos países”.



