21Rechazo en todos los sectores sociales, sindicales y gubernamentales generó el atentado criminal del cual fue víctima en la tarde de ayer Jaime Ocampo Henao, empleado de la Gobernación de Risaralda y líder sindical y social; al cierre de esta edición su vida peligraba.
Desde hace muchos años este reconocido hombre de 60 años trabaja como empleado de la Secretaría de Infraestructura de la Gobernación, pero lo más destacado es que es presidente del sindicato de trabajadores Sintradepartamentos que es uno de los cuatro que opera dentro de esta entidad gubernamental, así como el presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Cachipay y vicepresidente electo de Asojuntas de la Comuna El Poblado. Ha sido muy entregado a la comunidad, también fue presidente de la Asociación Municipal de Juntas de Acción Comunal de Pereira y Dosquebradas.
Atentado
Según la Policía Metropolitana de Pereira y residentes del barrio Cachipay, el hecho ocurrió sobre las 5:30 de la tarde, Ocampo Henao estaba en la manzana G, en cercanías a la cancha de microfútbol cuando un sujeto, hasta el momento sin identificar, le disparó en varias oportunidades; el hombre arrancó a correr y personas que estaban cerca avisaron a la autoridad.
Familiares que estaban apenas a una cuadra de distancia, en compañía de los vecinos solicitaron una ambulancia que lo llevó a la Clínica Comfamiliar, los galenos al evidenciar su estado de salud tuvieron que ingresarlo a cirugía de manera rápida para poder extraer los proyectiles.
Al cierre de esta edición todavía no se tenía conocimiento de cómo terminó la cirugía, pero sí que las autoridades se presentaron al lugar con el fin de buscar cámaras de seguridad de la zona y también de realizar entrevistas para lograr esclarecer este hecho.
Las primeras versiones apuntan a un hombre de tez morena que estaba portando un uniforme perteneciente a una empresa prestadora de servicios públicos.
Amenazas
Según declaraciones entregadas por Israel Londoño a medios radiales de la ciudad, a mediados del año pasado Ocampo Henao recibió amenazas de muerte, se le hizo el estudio de seguridad, pero en la actualidad no tenía esquema de protección, pues las intimidaciones cesaron.



