Mariana Suárez Guarín
La Secretaría de Educación de Risaralda le apuesta a la reintegración escolar de estudiantes que están en alto riesgo de deserción. Gracias a la última campaña, actualmente se reincorporaron al sistema educativo 321 estudiantes de 724 en alto riesgo de abandonar las aulas.
Con éxito finalizó la campaña ‘1,2,3 A la escuela otra vez’, liderada por la Secretaría de Educación departamental, que consistió en la búsqueda activa de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, que están por fuera del sistema escolar, Leonardo Gómez Franco, secretario de educación de Risaralda, reveló todos los detalles de esta estrategia.
“Desde la Secretaría de Educación de Risaralda finalizamos de manera exitosa, por tercer año consecutivo, nuestra campaña ‘1,2,3 A la escuela otra vez’, que consiste en asistir a los municipios e identificar a los estudiantes que han desertado del sistema educativo o que están en alto riesgo de deserción, e ir hasta sus hogares, hablar con sus padres, abuelas, abuelos, madres y hermanos mayores y reintegrarlos al sistema educativo risaraldense”, manifestó el funcionario.
¿Qué se ha logrado?

De acuerdo con el secretario de Educación, con esta iniciativa, en este último periodo del año se han logrado reincorporar al sistema educativo 321 estudiantes. “En este momento estamos en proceso de matrícula de esos estudiantes que logramos identificar durante el desarrollo de la jornada que duró el mes de agosto y septiembre, en total se han recuperado aproximadamente 321 estudiantes que están rematriculándose en los establecimientos educativos de los 12 municipios no certificados de Risaralda, de un total de 724 estudiantes en alto riesgo de deserción”.
Lo que viene después de este proceso
Así mismo el funcionario manifestó que posteriormente las familias y estos niños, recibirán un acompañamiento y seguimiento especial para verificar su reintegración a las aulas. “La tarea que sigue es que a esos estudiantes que están en proceso de matrícula, se les realiza el acompañamiento para que realmente se matriculen en este año 2022, acompañarlos para que puedan hacer su proceso de recuperación académica y que logren ser promovidos; pero habrán algunos que no podrán ser promovidos o que no se matriculen en este 2022 y en ese orden de ideas el trabajo será arduo, de acompañar a esas familias los tres meses que quedan de este periodo del año, hasta iniciar el calendario académico del año 2023, que iniciará el 29 de enero, para que en esta fecha quienes no se hayan matriculado en el 2022 inicien clase en el siguiente año y asegurarnos que regresen al sistema educativo de tal forma que desde la Secretaría de Educación de Risaralda, sabemos que la mejor forma de superar la pobreza multidimensional es a través de la educación”, explicó el funcionario.
Elementos y asesorías adicionales
Estos estudiantes también contarán con un proceso de acompañamiento social, psicológico y asistencial, para garantizar que no vuelvan a salir del colegio, que puedan superar sus retos académicos y que se matriculen en el año 2023.
“La idea también en el proceso de reintegración, es brindar asesoría a las familias y garantizar que se les entregue el programa de alimentación escolar, que les podamos ayudar con zapatos, uniformes, kits escolares y elementos básicos de estudio, además la Gobernación de Risaralda ha realizado una dotación tecnológica de 8295 computadores nuevos en los establecimientos educativos en los dos últimos años, para los proyectos de tecnología educativa que nos garantice que estos estudiantes tengan un buen trasegar por el sistema educativo, para que culminen positiva y exitosamente su nivel académico. Hoy podemos decir que la relación de niños por computador en Risaralda es de 4 niños por máquina electrónica, cuando hacía 3 años era de 7 niños por cada computador, adicional a eso contamos en la articulación con las alcaldías municipales, para el transporte escolar a las zonas de difícil acceso de Risaralda y el programa de alimentación escolar que durante 3 años consecutivos ha iniciado desde el primer día de clase. Desde ya, estamos trabajando en licitación pública en este año 2022, que permita garantizar que desde el próximo 29 de enero del 2023, que es el primer día de clase, se comience a servir la alimentación escolar y que de ahí en adelante no haya ni un solo día que les falte este alimento a los estudiantes en los establecimientos educativos”, indicó Leonardo Gómez Franco.
¿Cuál es la razón más frecuente de posible deserción?

Durante este proceso encontramos que la razón más concurrente es que los hijos de las familias campesinas que se dedican al trabajo de la tierra y del jornal y estas familias migran entre los municipios risaraldenses, incluso entre los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda, dependiendo de donde haya cosecha o en las fincas que están contratando para los jornales de tal forma que los niños se ven en la obligación de migrar siguiendo a sus padres, dependiendo de la necesidad del trabajo y esta ha sido la principal razón por la que los niños se ven en alto riesgo de deserción escolar o deserción, porque la institución educativa ahora les queda más lejos, entonces hemos identificado esta situación, los hemos acercado a la escuela más cercana que haya y los hemos rematriculado y brindarles todo el acompañamiento social y psicológico que requieran las familias y poder superar sus necesidades académicas y poder superar los índices de pobreza multidimensional”, concluyó Leonardo Gómez Franco, secretario de educación de Risaralda.
¿Qué es un estudiante en alto riesgo de deserción?

“Es el estudiante que aún no ha abandonado al 100 por ciento sus estudios, pero que está faltando repetitivamente a sus compromisos académicos, es decir no todas las semanas va a clase, o siempre entrega sus talleres o sus tareas incompletas o tarde, o sus padres no tienen un buen relacionamiento con el establecimiento educativo, por lo tanto es un estudiante que está en alto riesgo de deserción”, indicó el funcionario.



