Se aprobó la iniciativa de la congresista Katherine Miranda en la reforma tributaria; todas las iglesias deberán tributar.
Mayra Marrufo
Colombia estrenó nuevo gobierno que ya presentó una nueva reforma tributaria que busca que las iglesias en Colombia paguen impuestos. El pasado jueves se conoció la aprobación de la iniciativa de 97 artículos en el primer debate en comisiones económicas del Senado y la Cámara de Representantes.
Según la representante a la Cámara, Katherine Miranda, quién promovió la iniciativa, se trata de un impuesto a la renta del 20% para todas las actividades económicas por fuera del rito, culto o beneficencia y educación.
La propuesta tuvo diferentes críticas; sin embargo, la congresista siguió con la firmeza de que es necesario que se apliquen los impuestos a las iglesias, pues esa fue una de las insignias que creó durante su campaña para las pasadas elecciones legislativas del 13 de marzo.
“Quienes creen que ando monotemática con el impuesto a las iglesias, tienen razón. No soy de olvidar mis promesas de campaña, estamos trabajando para que eso suceda. Aquí todos ponemos, es lo justo”, manifestó la congresista a través de sus redes sociales.
El Senador Gustavo Bolívar, estuvo a favor de la iniciativa de la Congresista y manifestó que si las iglesias son verdaderamente entidades “sin fines de lucro”, y sus dueños no van tras las riquezas, deberían aceptar pagar los impuestos, sin tanto drama.
Mientras tanto, la senadora María Fernanda Cabal, líder de la oposición al nuevo gobierno, fue enfática al señalar que todas las iglesias son “perseguidas en los regímenes socialistas”, ¿también van a prohibir la libertad de culto? expresó la congresista.
El ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, indicó que el equipo jurídico y económico del presidente Gustavo Petro examinó la propuesta y por esa razón la incluyeron en la reforma tributaria.
Pronunciamiento:
William Guzmán, pastor de la Iglesia los Muros Caen, ubicada en Santa Rosa de Cabal, expuso su opinión.
“Hablar sobre este proyecto que se está tramitando para gravar las iglesias con impuestos, me parece que no debiera ser, porque la mayoría de las iglesias, con excepción de las mega iglesias, son templos que viven escasos, que sus recursos son muy pocos. En las iglesias todos los gastos se sostienen con base en el diezmo, las ofrendas o en lo que la gente quiera dar, sin tener una cuota que se vaya para impuesto. Algunos cumplen con el diezmo, pero el porcentaje de los que lo hacen es extremadamente bajo, hay quienes dan ofrendas y también los que no dan nada, van a la iglesia porque quieren recibir palabra de Dios o ser instruidos espiritualmente; pero normalmente las iglesias pequeñas es cómo dice el dicho popular “saltando matones” para poder sostener el pago del agua, luz, internet y renta.
Agregó que “en su mayoría los pastores deben trabajar o deben hacer cosas extras para poder subsidiar los gastos mensuales. Pienso que hay muchas formas de conseguir a través de impuestos lo que ellos pretenden recaudar gravando las iglesias, por lo tanto, mi opinión es que es un exabrupto y un no rotundo para que pongan los impuestos, o de pronto si la ley o los que tienen la iniciativa de dicho proyecto quisieran no echar para atrás el proyecto, pues que lo impongan en las iglesias que tengan cierto número de cristianos, creyentes o congregantes para arriba; pero no a las iglesias pequeñas que son la mayoría”.



