El liberal Camilo Montoya Isaza asumirá en el 2023 la presidencia del Concejo de Pereira con la inmensa responsabilidad de hacer un eficiente control político y dar-les garantías a todos los partidos políticos en un año eminentemente electoral.
Por Óscar Osorio Ospina
Camilo Montoya Isaza reconoce que la vena política la heredó de su abuelo, el senador Emiliano Isaza Henao, a quien acompañó muchas veces en sus correrías siendo aún un niño. “Y me siento muy orgulloso que hay un buen recuerdo de mi abuelo, nadie me ha hablado mal de él, era un tipo honorable hasta los contrarios políticos lo exaltan. Es motivo de orgullo y un ejemplo que me motiva a ser cada día mejor”, asegura Montoya quien en el 2023 presidirá el Concejo de Pereira. “Estoy en otro partido y el viejo debe estar revolcándose en la tumba, pero estoy haciendo las cosas con princi-pios, como él las hacía”, explica este concejal liberal al recordar que su abuelo era connotado líder conservador. Con Montoya Isaza dialogamos sobre el control político que ejercerá el Concejo en el 2023, las deudas pendientes de la actual administración y la definición de candidaturas en el partido Liberal.
El 2023 es un año político y el último de los actuales gobernantes.
¿Cuáles serán los principales desafíos del Concejo de Pereira?
Es un año complejo, es un año electoral, donde hay mucha incertidumbre porque fal-tan muchas cosas por ejecutar del programa de gobierno del alcalde Carlos Maya. Debemos hacer un control político y la comunidad está esperando que se terminen muchas cosas que se prometieron en campaña. Ello quiere decir que vendrán muchos proyectos de acuerdo al Concejo para poder ejecutar los proyectos que hacen parte del Plan de Desarrollo.
¿Qué está faltando de ese listado?
Hay varias cosas, por ejemplo proyectos de infraestructura vial, además el Concejo deberá hacer la revisión excepcional del Plan de Ordenamiento Territorial, la sociali-zación del Decreto 078 sobre espacio público que es una deuda que tenemos con la ciudad, y proyectos estratégicos como el Malecón del Río Otún. Cada proyecto tiene su trámite y algunos requieren de vigencias futuras. Entonces, este cuarto año va a ser complejo y más por ser un año electoral, pero estamos con toda la responsabilidad y la actitud para hacer las cosas de la mejor manera.
¿Este será un Concejo en sintonía con la comunidad?
Queremos ser un Concejo cercano a la gente, que trabaje de cara a la comunidad, que salga a las comunidades y que esté muy conectado con las realidades. Por ello desde la Presidencia queremos abordar esta tarea en el territorio y hacer foros con temas de ciudad para que todos participen. En esas sesiones descentralizadas esperamos la par-ticipación activa de los ciudadanos que tiene muchas necesidades y están esperando obras. Vamos a hacer el control político a los secretarios de despacho, lo que es mues-tra misión, comuna por comuna, para revisar el plan de acción y verificar qué se está ejecutando en cada una. Queremos un Concejo aterrizado y conectado con la realidad de las comunidades.
¿Ve usted difícil poder rescatar el proyecto de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR?
La situación es muy compleja y la ciudad pierde mucho sin la PTAR. Al conocerse esta semana la noticia del retiro de los recursos de la Nación, la sensación es que Aguas y Aguas no presentó a tiempo un proyecto, pero en Aguas y Aguas dicen que no había cierre financiero y que no lo podían presentar porque era un proyecto que no iba a ser viable y ponía en riesgo las finanzas de la empresa. Hay quienes dicen que el gobierno nacional desfinanció el proyecto y otros que le tiran la pelota a Aguas y Aguas. Sea lo que sea perdió la ciudad porque es un tema ambiental supremamente necesario, con una inversión muy alta que estamos necesitando, un proyecto de gran impacto que también iba a generar empleo.
¿El Mega parque San Mateo también quedará como deuda pendiente?
Eso lo veo muy duro, tanto para ésta y como para las próximas administraciones, porque se necesita la voluntad total del gobierno nacional, dado que solo el traslado del batallón San Mateo a La Virginia requiere de $200.000 millones, sin poner todavía un solo ladrillo para el mega-parque. En una ciudad con tantos frentes que requieren inversión, ese asunto se vuelve muy complejo. El alcalde le puso gerencia al proyecto, se ha venido adelantado, pero acá se necesitan otras voluntades y otras fuentes de financiación como las de la Presidencia de la República y el Ministerio de Defensa.
¿La clínica de cuarto nivel y el malecón del Otún sí serán una realidad?
Este es un tema supremamente importante, la Alcaldía de Pereira hizo lo suyo con la entrega del lote de terreno para la clínica, la Gobernación de Risaralda con los estudios y diseños y está muy comprometida con el proyecto. La clínica va a impactar mucho en la región con más de cuatro millones de personas beneficiadas. Y el Malecón del Río Otún es un proyecto estratégico del alcalde, de gran envergadura. Necesitamos no darle la espalda al río, sino que se convierta en un sitio de esparcimiento, para com-partir en familia, que sea un pulmón para la ciudad, un lugar de práctica de deportes y de actividad física y de recreación adecuada.
¿En este año electoral habrá plenas garantías, pero también se aplicará el regla-mento con rigor para evitar el ausentismo?
Este cuarto año es supremamente electoral, todo el mundo está concentrado en sus campañas, pero yo tengo que actuar como presidente, darles garantías a todos, darle a la oposición las sesiones que dice la ley. abrirles la puerta a todos los ciudadanos y generar los espacios para que expongan lo que tengan que decir. Vamos a ser total-mente garantistas y abiertos a la comunidad.
En cuanto al ausentismo, hay un regla-mento interno que es claro en eso: hay que hacer 25 sesiones al mes, asistir a ellas y hay un quorum que respetar. Además, si un concejal falta a más de tres sesiones donde se voten proyectos se aplicarán las sanciones del caso. Hay un reglamento que cum-plir, pero este Concejo ha sido muy responsable en ese tema.
¿Cómo va a definir el partido liberal la candidatura a la Alcaldía de Pereira?
Hasta esta semana estaba definido hacer una encuesta en diciembre y los precandida-tos, Pablo Giodarnelli y Maicol Lopera iban a definir lo de la encuesta. El que gane será el candidato que el equipo del Cambio va a apoyar.
Pero algunos, incluido usted, ya han tomado partido por Lopera…
Sí, algunos hemos tomado partido. Pero cada precandidato es obvio que debe ir a buscar los apoyos necesarios con distintos actores en una especie de precampaña. Esto es lo bonito de la democracia, y hace parte del proceso y no lo deslegitima.
¿Es posible que el liberalismo vuelva a tener Gobernación y Alcaldía de Pereira?
Yo pienso que en política todo es posible, cualquier cosa puede pasar y con trabajo se pueden lograr todas las cosas. Uno ve la realidad, yo voy a los pueblos y veo ese tema de Juan Diego Patiño a la Gobernación muy consolidado para el liberalismo, en un departamento donde el conservatismo era muy fuerte. Y en la Alcaldía, el Cambio lleva ocho años haciendo obras, ha transformado la ciudad en forma significativa y ha logrado duplicar el presupuesto que era de $500.000 millones y hoy supera un billón de pesos. Pereira es una ciudad imparable que va a un ritmo acelerado y con una pro-yección impresionante.
Acerca del personaje
Camilo Montoya Isaza es abogado, especialista en marketing político y con maestría en comunicación política de la Universidad Externado de Colombia. Ocupó varios cargos en el sector privado y en el público se desempeñó como director de comunida-des en la Alcaldía de Juan pablo Gallo. Se define como político por vocación, en su primera elección al Concejo de Pereira obtuvo 4.200 votos y tiene proyectado lanzarse a un segundo período en el 2023 con la meta de superar los 5.000 votos.

Mesa directiva del Concejo de Pereira para el 2023, de izquierda a derecha: Wilfor López Toro, primer vicepresidente; Camilo Montoya Isaza, presidente; Jorge Hernán Trujillo, segundo vicepresidente.



