Tres jóvenes fueron capturados en las últimas horas en un allanamiento, las autoridades tenían en su contra una investigación de varios meses ya que al parecer son integrantes de una banda que se dedica a hurtar a miembros de la comunidad LGTBIQ+ de la capital Risaraldense.
Detenidos
El lunes 17 de julio, los integrantes de la Sijín de Pereira llegaron hasta dos inmuebles, el primero un apartamento del edificio Guadalupe ubicado en la calle 71 con carrera 36 del barrio Sauces de Cuba, y el segundo una casa en la carrera 7 con calle 8 del barrio Villavicencio; dentro de las viviendas capturaron a tres jóvenes identificados como Jhon Jairo Chica Restrepo, de 28 años, Leonardo Fabio Loaiza Mayorca, de 27 años y Miguel Ángel Gómez Guerrero, de 21 años.
Tan solo un día antes, la Fiscalía 37 local de Pereira expidió las órdenes de captura y allanamiento con el fin de desarticular esta presunta organización que se estaría aprovechando de la comunidad LGTBIQ+. Al parecer, estos tres integrantes estaban creando cuentas en citas de aplicaciones usadas por la comunidad, se hacían pasar por miembros y se ganaban su confianza para luego, en una cita o encuentro, robarles.
Modus operandi
El fiscal manifestó que utilizaban dos modalidades, la más común era que uno de ellos quedaba de recoger a la víctima en carro Chevrolet Spark GT de color negro y con vidrios polarizados en algún punto de la ciudad, cuando esta se montaba al puesto del copiloto o a la parte de atrás y arrancaban, otro de los capturados lo amenazaba con un arma de fuego o con un arma blanca para despojarlo de sus pertenencias, incluido el teléfono celular desbloqueado para transferir el dinero de las cuentas bancarias.
Al finalizar el hurto los dejaban en veredas o zonas lejanas donde los sacaban a patadas y puños del vehículo e incluso con algunas cortadas.
La segunda modalidad era ganarse la confianza de la persona que caía en su perfil de la aplicación de citas para que lo invitara a su residencia con alguna excusa, entre ellas que había pensado en suicidarse y necesitaba hablar con alguien, ya estando allí lo convencían de tomar una cerveza que habían alterado para que la víctima perdiera el conocimiento y desvalijar la residencia por completo. Los elementos hurtados los vendían por internet y una de estas ocasiones se logró la recuperación de los objetos



