Los residentes del barrio Pinares del Café, ayer se vieron obligados a bloquear de forma pacífica el sector conocido como La Y, en la vía que conduce a Combia, ya que desde hacía 20 días se encontraban en total desabastecimiento de agua a razón de que al barrio jamás le instalaron las redes del acueducto, porque al parecer la urbanización está ubicada en zona de riesgo no mitigable.
La vocería de los vecinos la llevó el señor Jhon Harold Acosta Valencia, presidente de la Junta de Acción Comunal de Pinares del Café, quien le exigía al alcalde Maya, que se hiciera presente para que les diera una solución a la falta de agua potable, pues se empezaron a presentar enfermedades en los niños y adultos mayores, lo que evidenciaba el abandono de la administración municipal.
Llegaron subsecretario y gerente
A las 9:00 de la mañana, se hicieron presentes en el lugar una representante de la Personería, Milton Bello, subsecretario de Seguridad y minutos después Leandro Jaramillo, gerente de Aguas y Aguas. Antes de la llegada del gerente, el subsecretario le explicó a los manifestantes que él era la persona designada como negociador por parte de la alcaldía de Pereira, que respetaban la movilización social, pero lo que sí era ilegal era bloquear una vía que es utilizada por los demás ciudadanos nacionales y extranjeros, que lo mejor era que desbloquearan para no hacer uso legítimo de la fuerza.
Mientras tanto, la delegada de la Personería preguntaba por los documentos que acreditaban que el barrio no era una invasión, la comunidad en una carpeta muy organizada le paso una a una las pruebas, hasta los mapas de diseño urbanístico que consiguieron en la Curaduría y dijeron sentirse atropellados en su dignidad por una factura de Aguas y Aguas en la que los acreditan como invasión.
A la llegada el gerente de Aguas y Aguas, los ánimos se caldearon, porque el señor Acosta le dijo que ya eran dos años de espera y Leandro Jaramillo respondió: “No podemos iniciar obras, porque el barrio no se encuentra dentro del perímetro en el que nosotros prestamos el servicio. Además, estamos esperando a que Diger nos entregue el concepto de riesgo”. A lo que la comunidad respondió que ya había un concepto existente en el que no se constaba riesgo alguno, porque de ser así no hubiesen tirado las redes de gas, cuando es de conocimiento público que el gas sí es verdaderamente peligroso.

La mesa de diálogo
El sol antes de las 10:00 de la mañana ya no tenía clemencia con ninguno de los apostados en la vía. Tanto así que Milton Bello propuso un diálogo en un lugar aparte, el líder aceptó pero le dijo a sus vecinos que permanecieran en el punto.
Las conversaciones se tardaron tres horas. Durante la reunión se llegó a un convenio y firmaron actas con compromisos de parte y parte. En la tarde de ayer arrancaron con el lavado de alcantarillado para hoy poder meter las cámaras y revisar el estado de las tuberías. De esta revisión depende el servicio provisional hasta el 15 de agosto, cuando la Diger comparta por fin los estudios que realizaron.
Cifra
13 años tienen estas personas habitando este barrio.

Dato
El mínimo vital de agua en Colombia deberá estar dentro del rango de 1,5 a 2,5 metros cúbicos por persona al mes o seis metros cúbicos por suscriptor.
¿Usted por qué protesta?
Edwin Bedoya – perjudicado
“Hemos hecho varias tutelas a Aguas y Aguas, tenemos niños y ancianos, por eso nos vimos en la necesidad de hacer esto, porque la bocatoma con estos solazos se seca”.
Gladys Bedoya – perjudicada
“Soy madre cabeza de hogar, me toca levantarme a las 4:00 a.m. para ir hasta la quebrada a recoger agua. No la estamos pidiendo regalada”.



