El famoso cantante estadounidense Tony Bennett, conocido por éxitos como “Blue Velvet” y “I Left My Heart In San Francisco”, falleció hoy a los 96 años en su natal Nueva York, según confirmó su publicista, Sylvia Weiner.
Tony Bennett, cuyo nombre real era Anthony Dominick Benedetto, nació el 3 de agosto de 1926 en Astoria, Queens, Nueva York. Bennett, uno de los últimos grandes crooners del siglo XX. A lo largo de su carrera, el artista se convirtió en un ícono de la música popular estadounidense, destacando por su repertorio de estándares y clásicos del jazz.
A los 10 años, Anthony Benedetto, comenzó en el mundo del mundo del espectáculo, gracias a su tío, un bailarín de tap en funciones de vodevil. En 1936, actuó ante el alcalde Fiorello La Guardia en la inauguración del Triborough Bridge en Nueva York.
Estudió música y pintura en el High School of Industrial Art, aunque tuvo que dejarlo a los 16 años para ayudar a su familia. Su carrera musical comenzó en restaurantes italianos en Queens, donde deleitaba a los clientes con su voz.
A los 18 años, fue alistado para combatir en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, donde sirvió como soldado de infantería en la 63ª división de infantería y participó en la liberación del campo de concentración de Landsberg. Las experiencias vividas en la guerra reafirmaron su ideología pacifista.
Tras el conflicto, Bennett retomó su carrera musical y en 1950 grabó una prueba de la canción “Boulevard of Broken Dreams”, que le permitió firmar un contrato con Columbia Records y despegar profesionalmente.
Durante la década de 1950 y principios de los 60, Bennett alcanzó el éxito con éxitos como “Because of You”, “Cold, Cold Heart” y “Rags to Riches”. Su estilo ecléctico y su versatilidad le permitieron colaborar con figuras del jazz como Count Basie y su orquesta.
En 1956, Bennett tuvo su propio programa de variedades en la NBC.
En 1962, protagonizó un destacado recital en el Carnegie Hall. Además, logró un punto cumbre en su carrera al grabar “I Left My Heart in San Francisco”, una icónica canción que le valió dos premios Grammy y se convirtió en una de las más recordadas de su repertorio. Además de su destacada carrera en la música, Bennett incursionó en el cine, debutando en la gran pantalla en 1966 con la película “El Oscar”, la cual no recibió buenas críticas.
A pesar de su éxito, la llegada del rock & roll y cambios en los gustos musicales llevaron a Bennett a enfrentar un declive en su popularidad en la década de 1970, lidió con problemas personales y económicos. En 1979, toco fondo luego de separarse de su segunda esposa, la actriz Sandra Grant, y una sobredosis de cocaína casi le cuesta la vida.

A pesar de las dificultades, Bennett resurgió en la década de 1990 con álbumes como “Steppin’ Out” y “Perfectly Frank”. Incluso se ganó el respeto de nuevas generaciones al participar en programas como “MTV Unplugged”, mostrando su versatilidad y talento. En 1999, se interpretó a sí mismo en la comedia “Una terapia peligrosa” (Analyze This).
En la década de los 2000, Tony Bennett experimentó un notable renacimiento en su carrera, consolidándose como una figura icónica en la música popular. Durante este período, el legendario cantante logró varios logros significativos que lo llevaron a mantenerse en el centro de atención de la industria musical.
En 2006, en conmemoración de su 80º cumpleaños, Bennett lanzó “Duets: An American Classic”. Este álbum contó con colaboraciones de renombrados artistas como Barbra Streisand, Elton John, Stevie Wonder, Sting, Bono de U2, George Michael y Celine Dion, entre otros. El disco fue un éxito comercial y recibió el premio Grammy al Mejor Álbum Tradicional Pop.
Dos años después, en 2008, Tony Bennett continuó su exitosa serie de duetos con el lanzamiento de “Duets II”. En este álbum, el cantante compartió micrófono con figuras de la talla de Lady Gaga, Michael Bublé, Aretha Franklin, John Mayer, Mariah Carey y Amy Winehouse, entre otros. La canción “Body & Soul”, interpretada junto a Amy Winehouse, se convirtió en un emotivo dueto y recibió elogios de la crítica. Esta colaboración se convirtió en el último trabajo grabado de Amy Winehouse antes de su fallecimiento.
Además de sus exitosos álbumes de duetos, Tony Bennett continuó ofreciendo presentaciones en vivo a lo largo de la década. Su presencia en eventos y ceremonias televisivas, junto a artistas de diferentes géneros, demostró su vigencia y versatilidad como intérprete.
En 2012, Bennett lanzó “Viva Duets”, un álbum cantado íntegramente en español en el que colaboró con artistas latinos de renombre, como Gloria Estefan, Vicente Fernández, Christina Aguilera, Marc Anthony, Ricardo Arjona, Juan Luis Guerra y Thalía, entre otros. El disco fue bien recibido por el público internacional y demostró la habilidad del cantante para adaptarse a diferentes idiomas y estilos musicales.

En 2014, el veterano publicó un álbum de clásicos del jazz enteramente grabado a dúo con Lady Gaga.
En 2016, el cantante fue diagnosticado con Alzheimer, pero eso no lo detuvo en su incansable pasión por la música. Siguió actuando y grabando hasta 2021, cuando anunció su retiro a los 95 años de edad. Su última presentación en vivo fue en agosto de 2021, junto a Lady Gaga en el Radio City Music Hall de Nueva York en un espectáculo titulado “One Last Time”.
Su música trascendió generaciones y fronteras. Actuó ante líderes como John F. Kennedy o la Reina Isabel II de Inglaterra y participó en numerosas marchas en favor de los derechos civiles. Vendió más de 50 millones de discos en todo el mundo. Igualmente, Dominick Benedetto fue galardonado con 19 premios Grammy, incluido el premio Lifetime Achievement Award en 2001, y dos premios Emmy. Su talento y contribución a la música popular le valieron el título de NEA Jazz Master y Kennedy Center Honoree.

Tony Bennett será recordado por su inigualable talento, su voz única y su pasión por la música. Su legado perdurará en la historia de la música y seguirá inspirando a futuras generaciones de artistas.



