El presidente Gustavo Petro convocó un consejo de seguridad en Popayán, tras los recientes actos de violencia registrados en el departamento del Cauca, y anunció medidas para reducir la violencia en la zona. Durante la reunión, Petro destacó la importancia de la sustitución de cultivos ilícitos y anunció que el Ejército será el eje central de esta estrategia, contando con el respaldo del Gobierno.
Según el mandatario la función de la Fuerza Pública en la zona debe estar enfocada en “paralizar la economía ilícita” y facilitar la transición hacia actividades económicas lícitas. En este sentido, Petro hizo un llamado al campesinado, movimientos sociales, indígenas y afros del Cauca para que apoyen este proceso de sustitución de cultivos, el cual busca erradicar la base económica de la violencia en la región.
“El Ejército será el eje central de esa sustitución que espera el apoyo del campesinado del Cauca, de los movimientos sociales, indígenas y afros en este tipo de zonas para lograr definitivamente salir de la base económica de la violencia”, dijo el jefe de Estado.
Aunque no se mencionó la cantidad exacta de uniformados adicionales que se desplegarán en la zona, el presidente enfatizó en la necesidad de una mayor presencia de militares profesionales en las cabeceras municipales. “No habrá presencia en territorio caucano de bachilleres de la Policía ni soldados regulares para “disminuir la vulnerabilidad y aumentar la eficacia”, explicó el mandatario.
Petro también hizo un llamado, señalando que cualquier negociación debe tener en cuenta la protección de la población y el cese de hostilidades. El presidente enfatizó que las violencias no pueden ser una antesala para alcanzar acuerdos de paz.
Asimismo, el presidente de la República envió un mensaje a los a los grupos armados. “Cualquier negociación debe tener en cuenta que antes que un cese del fuego, queremos un cese de hostilidades a la población”, afirmó Petro.
Estos anuncios se dan tras los recientes hechos de violencia en el Cauca. Durante el fin de semana, se presentaron distintos hechos de violencia en Argelia y Buenos Aires, donde fueron asesinados el subintendente Michael León y los dos patrulleros de la Policía, Eymy Rodríguez y José Orozco, así como el secuestro del soldado profesional Juan David Estrada Suárez. Estos actos son atribuidos a la estructura disidente conocida como ‘Jaime Martínez’.



