En la noche de este jueves 31 de agosto, se registró un nuevo temblor en Colombia, esta vez con una magnitud de 4.4. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que el epicentro se localizó en el departamento del Chocó, específicamente a 3 km de El Cantón de San Pablo (Managrú).
El movimiento sísmico ocurrió a las 9:19 p.m. y tuvo una profundidad superficial, menor a 30 km. Los reportes indican que el movimiento telúrico se sintió en varias regiones del país, incluyendo Antioquia, Buenaventura, Bogotá y otras zonas. Desde la capital del Chocó, Quibdó, se informó que el temblor fue intenso y prolongado.
#SismosColombiaSGC Evento Sísmico – Boletín Actualizado 1, 2023-08-31, 21:19 hora local Magnitud 4.4, Profundidad Superficial (Menor a 30 km), El Cantón del San Pablo (Managrú) – Chocó, Co… ¿Sintió este sismo? repórtelo https://t.co/pgC7OC2O7j https://t.co/lAUA0bo3xj pic.twitter.com/8qHLMtPYsn
— Servicio Geológico Colombiano (@sgcol) September 1, 2023
Cabe destacar que este nuevo temblor se suma a una serie de movimientos telúricos que ocurrieron durante el mes de agosto en Colombia. El pasado 17 de agosto, un sismo de magnitud 6.1 sacudió los Llanos Orientales y gran parte de la región Andina del país, seguido de numerosas réplicas. Estos eventos generaron preocupación entre la población, incluso algunos han advertido sobre la posible proximidad de un “gran sismo en Colombia”.
Sin embargo, el SGC reitera que es imposible predecir la ocurrencia de un movimiento de tierra. A su vez, advirtió que existen zonas en el país que son más propensas a la ocurrencia de sismos, especialmente “en las regiones Andina y Caribe, Pacífico y en el Borde Llanero. Estas zonas son proclives a la acumulación de fuerzas internas que van deformando y rompiendo la roca, y de esta manera liberando las fuerzas acumuladas”, apuntó el SGC.
Ante esta situación, el SGC recordó este jueves, al ser consultado por la posibilidad de que ocurra un evento devastador como el de hace 106 años en Bogotá, que “lo importante es conocer estos antecedentes sísmicos y prepararnos de tal forma que podamos minimizar los impactos en caso de que dicho sismo se dé. Esto lo podemos hacer de dos formas: promoviendo y exigiendo la construcción de infraestructura que cumplan las normas de construcción sismorresistente vigentes”.



