Como dice Mario Mendoza, “Las ferias del libro son actos de resistencia” citó la directora de la feria como frase a destacar de este evento.
La Feria del Libro de Pereira, en su décima versión, cerró con un balance positivo y una nutrida programación que superó todas las expectativas. Claudia Morales, directora del evento, calificó esta edición como “extraordinaria” en todos los aspectos, tanto por la diversidad de actividades ofrecidas como por la respuesta del público y la calidad de los invitados. Este evento, que sigue consolidándose como un referente cultural en la región, logró reunir a miles de personas alrededor de la literatura y la cultura.
Además de ser una plataforma para el disfrute de la literatura, activó el interés por el arte, la música y la cultura en general. Durante cinco días, se llevaron a cabo más de 300 actividades, desde lanzamientos de libros hasta presentaciones de teatro y talleres para niños. “Tuvimos una agenda completa que incluyó 100 lanzamientos de libros, 92 escritores invitados, entre nacionales e internacionales, y la participación de 30 invitados locales, además de 11 regionales y 51 nacionales”, explicó Morales.
Asimismo, la feria incluyó obras de teatro y conciertos, lo que ayudó a crear un ambiente más inclusivo y dinámico. En cuanto a los talleres dirigidos a niños y adolescentes, fueron 61 en total, diseñados para incentivar la lectura y la creatividad entre los más jóvenes, logrando una participación activa de estudiantes de distintos colegios de la ciudad.
Las cifras económicas de la feria también reflejan su éxito. Según los reportes, las ventas de las editoriales participantes alcanzaron los 650 millones de pesos, una cifra que demuestra el interés de los asistentes por adquirir literatura de calidad. En total, más de 37 mil personas visitaron la feria durante los cinco días, consolidándose como uno de los eventos culturales más importantes de la ciudad.
“Este es un proyecto que empieza a planificarse apenas termina la edición actual. Estamos cerrando cuentas y evaluando los resultados, pero ya a partir de noviembre comenzamos a trabajar en la feria de 2025”, aseguró la directora. Este enfoque a largo plazo, sumado a una planeación anticipada, permite que el evento siga creciendo año tras año, fortaleciendo alianzas y manteniendo la calidad en su programación.
Además indicó, “una feria solo es posible si hay buenos aliados, si los invitados quieren estar en la programación y si el público acoge lo que ofrecemos”, expresó. La Cámara de Comercio de Pereira ha sido fundamental en la realización de esta feria, pero Morales subrayó que el éxito del evento depende del apoyo continuo de la comunidad.
Al cerrar la edición de este año, Claudia destacó que la Feria del Libro debe ser vista como un proyecto de ciudad, algo que trascienda a sus organizadores y que permanezca en el tiempo. “Si un día las personas que estamos ahora en la organización ya no estamos, la feria debe seguir adelante. Debe ser un espacio seguro, amoroso e integral al que todos puedan asistir para disfrutar y aprender”, concluyó.



