El rechazo de la reforma laboral propuesta por el gobierno del presidente Gustavo Petro ha encendido las alarmas en Colombia. La Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT) advirtió que el país podría enfrentar un nuevo estallido social, similar a los vividos en 2019 y 2021, como respuesta a lo que consideran un bloqueo legislativo a las reformas sociales prometidas por el mandatario.
#Atención
Declaraciones del presidente de la @cutcolombia, @fabioariascut sobre el hundimiento de la Reforma laboral el día de hoy, 18 de marzo de 2025. pic.twitter.com/qZOF6XUmFX— Central Unitaria de Trabajadores (@cutcolombia) March 18, 2025
La Comisión Séptima del Senado hundió la propuesta el pasado 18 de marzo con ocho votos en contra y seis a favor, dejando en el limbo una iniciativa que buscaba mejorar las condiciones laborales y restituir derechos perdidos de los trabajadores. La oposición argumentó que el proyecto no garantizaría la creación de empleo ni resolvería la alta informalidad laboral del país.
Ante esta situación, Fabio Arias, presidente de la CUT, expresó su indignación y anunció una serie de movilizaciones sociales a partir del 9 de abril de 2025, fecha que coincide con el Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado. Arias señaló que estas protestas son una respuesta directa al “bloqueo” legislativo que, según él, impide cumplir las promesas de campaña de Petro.
“No nos dejan sino el estallido social y la necesidad de la consulta popular. Recurriremos al pueblo para que con su mandato se puedan aprobar las reformas sociales”, afirmó Arias en declaraciones a medios nacionales.
Las movilizaciones no se limitarán al 9 de abril. Según Arias, el calendario de protestas continuará en fechas clave, incluyendo el 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, que calificó como la jornada “más significativa y masiva” para los sindicatos. Además, las manifestaciones se extenderán al día en que se radique un nuevo texto de la reforma y a la audiencia pública que la Corte Constitucional realizará para definir el futuro de la iniciativa.
El rechazo de la reforma laboral representa un golpe político para el gobierno de Petro, que ha impulsado un paquete de reformas sociales, incluyendo la reforma a la salud, como parte central de su agenda. El mandatario, ante la negativa del Congreso, sugirió la posibilidad de convocar una consulta popular para sortear los obstáculos legislativos y permitir que la ciudadanía decida directamente sobre las reformas.
El contexto recuerda las protestas masivas que sacudieron al país en años recientes, primero contra la reforma tributaria del gobierno de Iván Duque y luego por el descontento generalizado con la gestión socioeconómica. Aquellas movilizaciones dejaron una profunda huella en la sociedad colombiana, marcada por enfrentamientos con la fuerza pública y denuncias de violaciones de derechos humanos.
Luis Acosta, coordinador nacional de la Guardia Indígena de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic), respaldó la convocatoria de la CUT y afirmó que “seguiremos en movilización permanente, así ha sido siempre el pueblo colombiano. Empezará otro estallido por las reformas”.
La crisis política y social que se avecina pone en evidencia la tensión entre el gobierno, el Congreso y los sectores sociales. Con la posibilidad de una consulta popular en el horizonte, el futuro de las reformas de Gustavo Petro se perfila como una batalla no solo en los pasillos del legislativo, sino también en las calles del país.



