Muchos colombianos temen perder sus bienes ante un incumplimiento financiero, hay límites claros sobre qué se puede embargar, en qué circunstancias y cómo pueden protegerse.
En Colombia, el embargo es una figura jurídica fundamental en el ámbito legal y económico. Se trata de una medida utilizada dentro de un proceso judicial para retener un bien con el fin de garantizar el cumplimiento de una obligación, usualmente una deuda. “El embargo, atendiendo al contexto legal, es una medida que se implementa para retener un bien”, explica el docente Mateo Cadavid Taborda, docente del área de derecho privado de la Universidad Libre seccional Pereira. “Es la garantía que se puede tener por parte de un acreedor frente a un deudor, usando un bien como respaldo”, añade.
Esta figura permite asegurar el cumplimiento de una deuda antes de que el proceso judicial culmine, evitando que el deudor disponga libremente de su patrimonio. Los bienes que pueden ser embargados pueden ser tanto materiales como inmateriales. “Los bienes inmateriales son aquellos que no se pueden ver ni tocar, como los derechos sobre nombres comerciales, derechos de autor o marcas registradas. Estos también pueden ser embargados”, indica Cadavid.
Sin embargo, lo más común es el embargo de bienes materiales. Entre estos se encuentran los bienes muebles, como carros o motocicletas, y los bienes inmuebles, como casas, apartamentos o lotes. “Este tipo de bienes son los que más se embargan en Colombia, porque son tangibles y tienen un valor que puede cubrir una deuda”, afirma el docente.
Además, la ley colombiana también protege ciertos bienes de ser embargados, en especial aquellos que garantizan el sustento básico de una persona. “Si una persona gana un salario mínimo, ese salario por regla general no se puede embargar”, aclara Cadavid. Existen excepciones, por ejemplo, cuando hay obligaciones por alimentos. “La ropa, electrodomésticos de uso personal, un computador o un celular utilizado para el trabajo no se pueden embargar”, añade.
Embargo de salarios
Aunque el salario mínimo en principio es inembargable, existen situaciones específicas en las que sí puede serlo. “Cuando se adeudan alimentos, como en el caso de un padre que no cumple con la cuota alimentaria de su hijo, el salario puede ser embargado hasta en un 50%”, señala Cadavid. El término “alimentos” en este contexto es amplio, pues incluye no solo la comida, sino también la vestimenta, salud, educación y recreación del menor.
Otra excepción relevante es cuando las deudas se tienen con cooperativas. “La ley faculta a las cooperativas para embargar hasta el 50% del salario, incluso si es un salario mínimo”, puntualiza el experto. El porcentaje exacto dependerá de la decisión del juez que conoce del caso.
¿Es posible levantar un embargo?
Existen varias formas para revertir un embargo. “La primera, y la más lógica, es pagar la deuda. Con el pago, el juez puede ordenar el levantamiento del embargo”, explica Cadavid. Pero si el deudor desea recuperar su bien sin pagar la deuda de inmediato, puede ofrecer
una caución. “Esto implica, por ejemplo, pagar una póliza que respalde la deuda mientras el proceso judicial continúa”, precisa el docente. También puede ocurrir que, al final del proceso, si el juez determina que el deudor no debe la suma reclamada, se ordena el levantamiento del embargo.
Embargos y parejas
Un aspecto crucial que genera dudas frecuentes es el alcance del embargo respecto a los bienes de la pareja del deudor. “Si la deuda está a nombre de una sola persona, no se puede embargar un bien que está exclusivamente a nombre del cónyuge o compañero permanente”, aclara Cadavid. No obstante, si los bienes están a nombre de ambos, se puede embargar la parte correspondiente al deudor.
Para proteger el hogar familiar, existen figuras jurídicas como la afectación a vivienda familiar y el patrimonio de familia. “A través de una escritura pública, las parejas pueden declarar inembargable su vivienda familiar”, señala Cadavid. Esto protege el inmueble de embargos derivados de deudas individuales. Sin embargo, si el bien ya estaba hipotecado antes de ser declarado como vivienda familiar, la protección no aplica frente al acreedor hipotecario. “En derecho existe una máxima: primero en el tiempo, primero en el derecho”, recuerda el docente.
Pensiones y herencias
La inembargabilidad del salario se extiende, con sus excepciones, a las pensiones. “Una pensión es inembargable, pero como en el salario, hay excepciones por alimentos o deudas con cooperativas”, enfatiza Cadavid.
Por otro lado, los embargos no desaparecen automáticamente con la muerte del deudor. “Cuando una persona fallece, sus bienes pasan a sus herederos a través de un proceso de sucesión. Allí se revisan los activos y pasivos, y se pueden usar los bienes para cubrir las deudas”, explica. Este proceso se realiza bajo la figura del beneficio de inventario, que permite a los herederos pagar las deudas con los bienes heredados sin comprometer su propio patrimonio.
Finalmente el embargo, más allá de su carácter legal, tiene profundas implicaciones humanas y económicas. Sirve como garantía para quienes prestan dinero, pero también puede convertirse en una carga para quienes, por diversas razones, no logran cumplir con sus obligaciones. Como señala Mateo Cadavid: “Es fundamental conocer tanto las reglas como las excepciones del embargo, porque puede afectar directamente la estabilidad económica de una familia o el derecho a una vivienda digna.”



