El líder chavista arremetió contra el Gobierno colombiano y cuestionó el papel de sus diplomáticos, avivando la frágil relación entre ambos países.
Caracas/Bogotá, 10 de mayo de 2025. La relación entre Colombia y Venezuela vuelve a tensarse tras las recientes declaraciones del dirigente chavista Diosdado Cabello, quien desde su programa televisivo acusó al presidente Gustavo Petro de “promover el cultivo de hoja de coca y marihuana” en el país.
Durante su emisión del viernes 9 de mayo, Cabello —ministro del Interior de Venezuela y una de las voces más influyentes del oficialismo— criticó fuertemente la política antidrogas del gobierno colombiano y aseguró que desde la administración de Petro se ha intentado justificar el uso de estas sustancias, comparándolas con otros vicios. “Este mismo Gobierno de ahora promueve el cultivo de hoja de coca y marijuana, dicen que no hace daño a la salud”, sostuvo.
El funcionario también arremetió contra una declaración previa del presidente Petro, en la que comparó el daño del alcohol con el de la cocaína. “Según ese criterio, la cocaína hace menos daño que el licor”, ironizó Cabello.
Pero las acusaciones no se detuvieron ahí. Cabello fue más allá al afirmar que “el narcotráfico es la única industria que hay en Colombia” y criticó lo que consideró un doble rasero en la lucha contra el crimen organizado: “Dicen ‘capturado presunto miembro del Tren de Aragua’. ¿Por qué no capturan al Clan del Golfo que lo tienen viviendo allá?”, cuestionó.
Además, lanzó duras críticas a exfuncionarios diplomáticos colombianos, como el actual canciller Luis Gilberto Murillo y el exvicepresidente Francisco Santos, a quienes tildó de “asalariados de los gringos”.
El dirigente chavista también aseguró que desde Caracas se entregaron a Colombia datos sobre 16 miembros del Tren de Aragua refugiados en ese país, de los cuales solo uno habría sido capturado. Según él, esos delincuentes estarían siendo protegidos por expresidentes colombianos como Iván Duque, Álvaro Uribe y Andrés Pastrana.
Finalmente, Cabello defendió el rol del chavismo en el proceso de paz colombiano: “El proceso de paz sin Chávez y sin Maduro no se habría podido lograr. Parece que fueran enemigos, nosotros no les hacemos nada”.
Las declaraciones del alto funcionario venezolano caen como un baldado de agua fría en el contexto diplomático, justo cuando sectores sociales y comerciales esperaban una etapa de mayor entendimiento binacional. Para los habitantes de las regiones fronterizas, que han sufrido años de cierres y bloqueos, la incertidumbre vuelve a instalarse en el panorama.
Hasta el momento, el Gobierno colombiano no ha respondido oficialmente a las acusaciones.



