Habitantes de Balboa, Risaralda, enfrentan una compleja situación tras la caída de la banca que afectó gravemente la principal vía de acceso al municipio.
La caída de un tramo de la vía que conecta a Balboa – La Celia ha generado un impacto profundo en la movilidad, la educación y la economía del municipio risaraldense. Aunque los habitantes han optado por mantener la paciencia, la magnitud del derrumbe con una pérdida de más de 20 metros de banca, obliga a la administración municipal y departamental a tomar medidas urgentes. El alcalde del Municipio de Balboa José Ernesto Miranda Márquez, expresa que “Lo que ocurrió en la vía Cachipay-Balboa-La Celia es muy delicado, la banca se fue más o menos 20 metros y hay una fisura en la pendiente. Estamos muy preocupados”.
Pese a la emergencia, la comunidad ha podido seguir movilizándose gracias a rutas alternas. El alcalde explicó que “la gente tiene un poquito de paciencia y estamos habilitando una vía muy importante: Aguas Claras, Cruces, Tambores y Albúas. Por ahí puede subir Jeep o carro clásico”. Además, se trabaja en la adecuación de otros corredores como Tres Esquinas, Cocohondo, Cañón del Totuí y La Esperanza hacia El Ingenio.
Sin embargo, estas vías no son aptas para todos los tipos de vehículos ni permiten una movilidad fluida. “Los que no han podido venir a enseñar son los profesores, y nos preocupa por los estudiantes”, reconoció Miranda. “Estamos buscando la forma de que puedan subir a dar clase desde Albúas. Los empleados de la administración sí han logrado subir en Jeep desde La Virginia”.
Desde Pereira, el transporte sigue
El gerente del Terminal de Transporte de Pereira, Héctor Fabio Artunduaga Mejía, aseguró que desde la capital risaraldense no se ha suspendido la operación hacia el occidente del departamento. “Estamos despachando vehículos hasta La Virginia y desde allí los usuarios están tomando camperos que los llevan por rutas como Peralonso y La Marina”.
Aunque la situación ha sido controlada, la medida no deja de ser provisional. “No hemos registrado reducción de pasajeros. Pero el pasaje se paga por tramos: Pereira-La Virginia y luego La Virginia-Balboa en campero”, aclaró Artunduaga.
Desde La Virginia, la transportadora local ha sentido con fuerza el impacto. Su gerente, Viviana Marcela Vargas Flores, explicó que la movilidad de pasajeros ha caído drásticamente. “Yo podría decir que casi en un 60% se ha reducido la movilidad”, indicó. “Solo estamos prestando el servicio en vehículos tipo campero, porque la vía alterna es muy estrecha y en malas condiciones”.
Sobre las tarifas, Vargas aseguró que “el pasaje está en 17.000 pesos y se está utilizando principalmente la ruta de Cocohondo hacia Balboa. La administración nos ha ayudado un poco con la limpieza de las vías, pero se requiere mucho más”.
En ese sentido, hizo un llamado enfático: “Solicitamos a los gobernantes y al Ministerio de Transporte que nos autoricen el uso de otras rutas para los microbuses, porque en este momento estamos completamente paralizados en ese tipo de servicio”.

Comerciantes sin clientes
Los efectos no se limitan solo a la movilidad. Ramiro Salazar López, comerciante del municipio, contó que tuvo que cerrar su local por la falta de clientes. “La razón es que no sube nadie, la vía está cerrada. Hasta la quiebra para allá no hay paso y ni siquiera trabajan los microbuses. Solo suben camperos”, señaló.
“Esperamos en Dios que venga un veranito y puedan comenzar a trabajar en la vía. El daño es muy grande, pero hay que tener fe”, expresó con tristeza.
Reuniones y promesas
Frente a la magnitud del problema, el alcalde José Ernesto Miranda Márquez informó que ya se están gestionando soluciones. “Se han hecho muchas reuniones con los consejos municipales de Balboa y La Celia, y vino infraestructura de la Gobernación. Si Dios quiere, el lunes tenemos una reunión con Gestión del Riesgo e Infraestructura en Pereira”.
Por su parte, Viviana Vargas pidió que “también se le haga mantenimiento a la ruta Tambores – Cruces, que lleva más de 8 o 9 meses en mal estado. Es una vía que podríamos utilizar más, es corta y no implicaría tanto costo”.
Conclusión
La comunidad de Balboa, sus autoridades y el sector de transporte coinciden en que la emergencia vial requiere intervención urgente. La vía afectada no solo es el principal corredor de acceso al municipio, sino un corredor vital para la educación, la economía y la vida diaria de sus habitantes.
Mientras las soluciones definitivas llegan, la población sigue esperando con paciencia, pero también con la esperanza de que la respuesta institucional no se demore más.



