El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) encendió las alarmas sobre la situación laboral y educativa de los jóvenes en Colombia. En su más reciente boletín técnico titulado “Mercado laboral de la Juventud Trimestre enero – marzo 2025”, la entidad reveló que, a pesar de leves mejoras en indicadores de participación y ocupación, persiste una preocupante proporción de jóvenes que no estudian ni trabajan.
Según el informe, al cierre del primer trimestre de 2025 la tasa de desocupación (TD) de la población joven –personas entre 15 y 28 años– se ubicó en un elevado 17,1%. Aunque se registró un aumento en la tasa global de participación (TGP), que pasó de 54,9% en 2024 a 55,4% este año, y en la tasa de ocupación (TO), que creció dos puntos porcentuales al ubicarse en 45,9%, las cifras aún reflejan una frágil inserción de los jóvenes en el mercado laboral.
Uno de los datos más alarmantes es que 2.680.000 jóvenes en el país no están estudiando ni trabajando, lo que representa el 24,2% de la población joven en edad de trabajar. El problema se acentúa en términos de género: de este total, 1.797.000 son mujeres (16,3%) y 883.000 son hombres (8,0%).
Por sectores, el comercio y la reparación de vehículos concentraron el mayor número de jóvenes ocupados (19,5%), seguidos por actividades relacionadas con la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca (15,9%). Este último sector fue el que más contribuyó al aumento de la ocupación juvenil, con un aporte de 1,6 puntos porcentuales.
Las cifras del DANE ponen de manifiesto los desafíos estructurales que enfrenta la juventud colombiana en materia de empleo y educación. El fenómeno de los llamados “ninis” (jóvenes que ni estudian ni trabajan) no solo implica una pérdida de capital humano y oportunidades individuales, sino que también representa un riesgo para el desarrollo económico y la cohesión social del país.
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