El ambiente político en el Congreso de la República se torna cada vez más tenso. En medio del estancamiento legislativo frente a la reforma laboral, el ministro del Interior, Armando Benedetti, lanzó una contundente advertencia: si el Senado no se pronuncia sobre la consulta popular antes del 1.º de junio, el Gobierno la convocará directamente.
“Si el Senado no se pronuncia de aquí al primero de junio, convocaremos a elecciones, convocaremos la consulta popular con las 12 preguntas sobre la reforma laboral”, afirmó Benedetti, señalando posibles irregularidades en la votación del pasado 14 de mayo. Según el ministro, ese día no se cumplió con el procedimiento estipulado por la Ley Quinta de 1992, ya que no se leyó la proposición antes de someterla a votación, lo que, en su criterio, invalida el resultado.
La consulta en el centro del debate
El Gobierno radicó el pasado lunes 26 de mayo una nueva versión de la consulta popular, esta vez con la firma del presidente Gustavo Petro, corrigiendo un error formal de la propuesta del 19 de mayo, que había sido firmada por el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, durante una visita oficial del presidente a China.
Sin embargo, Benedetti insiste en que la que se debe considerar es la primera consulta, argumentando que el Senado no se pronunció formalmente. “No se sabe sobre lo que se pronunciaron ni qué votaron. Además, hubo cambios de voto después de cerrada la votación, lo que altera completamente el resultado. Pero lo más grave: ¿de qué se pronunció el Senado si no se leyó la proposición?”, cuestionó.
Tensión legislativa y movilización social
Mientras tanto, el tiempo corre. El Congreso tiene hasta el 20 de junio para aprobar o hundir la reforma laboral. La ponencia presentada por Aída Avella no logró los votos necesarios y ahora está en debate la ponencia mayoritaria de la Comisión IV, liderada por la senadora Angélica Lozano, en medio de profundas divisiones entre los partidos.
Las declaraciones de Benedetti se producen en vísperas del paro nacional convocado por las centrales obreras, que respaldan tanto la consulta como las reformas sociales del gobierno Petro. Fabio Arias, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), aseguró que la movilización del 28 y 29 de mayo tendrá como objetivo exigir al Senado la aprobación de la consulta popular.
“La reforma laboral fue revivida en el Senado no para aprobarla, sino para destruirla. Han eliminado los avances laborales que recuperaban derechos como el recargo nocturno, la formalización y la estabilidad”, denunció Arias. “Por eso el pueblo debe decidir en las urnas”, sentenció.
¿Qué está en juego?
La consulta popular propuesta por el Gobierno incluye 16 preguntas, aunque Benedetti se refiere específicamente a 12 relacionadas con la reforma laboral. Los temas abarcan desde la formalización del trabajo hasta la eliminación del trabajo por horas y el reconocimiento de derechos para los aprendices.
La eventual convocatoria a consulta popular no solo implicaría un movimiento político de alto voltaje, sino también un hito en la forma en que se procesan las reformas sociales en Colombia. La decisión ahora recae sobre el Senado, que tiene apenas cinco días para pronunciarse, mientras la presión ciudadana crece en las calles.



