Acciones del Laboratorio de Movilidad Ciudadana en Pereira

En Pereira se está gestando una iniciativa, la creación del primer Laboratorio de Movilidad Ciudadana, un espacio de diálogo, análisis y acción conjunta entre la ciudadanía y las instituciones para transformar la forma en que se entiende y se vive la movilidad en la ciudad.

La propuesta es liderada por Fernando Augusto López Aristizábal, veedor ciudadano, quien explicó que todo comenzó con un caso crítico ocurrido a finales de enero: “A raíz de los abusos por parte de algunos agentes de tránsito, que derivaron incluso en muertes, la ciudadanía se movilizó. Yo fui invitado a liderar un plantón y en apenas dos días, más de 700 personas se sumaron al movimiento”.

De ese proceso ciudadano nació la idea de crear una veeduría oficial y un laboratorio de movilidad, con participación de actores clave como el Instituto de Movilidad, el Área Metropolitana, la Personería, y próximamente, las secretarías de Gobierno de Pereira y Dosquebradas, además de la Policía Nacional. “Queremos dejar de ser correctivos para pasar a ser preventivos. Todos somos actores de la movilidad: peatones, motociclistas, conductores, y usuarios del transporte público”, señaló López.

El laboratorio ya ha realizado tres reuniones formales y está trabajando en soluciones prácticas. Entre ellas, la habilitación temporal del carril de Megabús en puntos críticos para descongestionar el tráfico, el fortalecimiento de campañas pedagógicas y visuales, y un llamado a las empresas para que exijan legalidad en aspectos como el SOAT y la tecnomecánica.

Uno de los temas más sensibles ha sido la seguridad de los pasajeros en los taxis con vidrios polarizados. “La norma prohíbe polarización en vehículos de transporte público, pero hay vacíos legales y falta de herramientas técnicas para hacer cumplir esa norma. Estamos pidiendo el apoyo de los medios de comunicación y las empresas para ponerle freno a esto. Especialmente por la seguridad de las mujeres, quienes no saben quién está detrás de esos vidrios oscuros”, advirtió.

El Laboratorio también ha tenido efectos concretos en la administración. “Gracias a nuestra presión, renunció el director de los agentes de tránsito, quien había generado temor entre el personal. Además, los famosos retenes que se hacían en horas pico han desaparecido. Hoy vemos a los agentes trabajando en las calles de forma más responsable”, aseguró.

Finalmente, López destacó el papel del alcalde Mauricio Salazar en este proceso: “Ha abierto las puertas para que los ciudadanos participemos activamente. Esta no es una lucha contra las instituciones, es una alianza con ellas”.

El objetivo del Laboratorio de Movilidad es claro: transformar la cultura vial desde el respeto, la corresponsabilidad y la prevención. “Esto no es mío, ni de una sola persona. Esto es de todos. Y si queremos que se mantenga en el tiempo, necesitamos el compromiso permanente de la ciudadanía y de las instituciones”, concluyó.

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