El campeón del Tour de 1996 admite abiertamente el uso de EPO y enciende el debate a días del inicio de la carrera más importante del ciclismo mundial.
A solo días de que comience una nueva edición del Tour de Francia, el ciclismo mundial se ve envuelto en una nueva polémica: el danés Bjarne Riis, ganador del Tour en 1996, confesó públicamente haberse dopado durante aquella competencia, y lo hizo con una frialdad que ha indignado a gran parte de la afición.
“Estaba completamente dopado. Yo sabía lo que hacía. No me arrepiento porque fue parte de ese tiempo y de un sistema que todos aceptamos en silencio”, declaró Riis durante un foro en Copenhague, reabriendo una herida que muchos creían cerrada.
Riis, quien completó las 21 etapas en casi 96 horas y terminó con la hegemonía del español Miguel Induráin, fue despojado de su título una década después, al confirmarse el uso de eritropoyetina (EPO), una hormona que aumenta artificialmente los glóbulos rojos y mejora la capacidad del cuerpo para transportar oxígeno, brindando una ventaja física considerable.
Pese a que su dopaje es un hecho conocido desde hace años, la reciente declaración ha causado revuelo no solo por la falta de remordimiento, sino por el contexto actual: una era en la que el ciclismo ha intentado limpiar su imagen tras escándalos como el de Lance Armstrong, a quien se le retiraron siete títulos por el mismo motivo.
Aunque figuras actuales como Tadej Pogačar o Jonas Vingegaard mantienen expedientes limpios y pasan rigurosos controles antidopaje, la sombra del pasado sigue proyectándose sobre el pelotón.
¿Qué es la EPO?
La eritropoyetina (EPO) es una hormona que, en condiciones normales, producen los riñones para estimular la producción de glóbulos rojos. En el deporte de élite, su versión sintética se ha utilizado para mejorar el rendimiento físico, lo que representa una infracción grave a los reglamentos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y la Unión Ciclista Internacional (UCI).
El caso de Riis reaviva la discusión sobre los límites del rendimiento humano, la ética deportiva y los mecanismos de control en un deporte que, a pesar de los avances, aún no logra desprenderse completamente de su oscuro pasado.



