El Lago La Pradera, de Dosquebradas, considerado por muchos como el pulmón verde del municipio, continúa en crisis ambiental. La contaminación generada por residuos y lodos provenientes de construcciones en la zona ha llevado a un punto crítico el ecosistema del sector, especialmente el Lago 1, el más afectado.
Julio César Gómez, director de la Carder, confirmó que desde hace un tiempo se adelanta una investigación para establecer responsabilidades frente al deterioro del lago. “Estamos en proceso de determinar responsabilidades tanto del municipio como del Área Metropolitana, además de los desarrolladores de los proyectos urbanos en el sector. El lago ha sido colmatado por el manejo inadecuado de los excedentes de los desarrollos urbanos”, explicó.
El problema principal radica en los sedimentos y lodos acumulados por materiales de excavación mal manejados. Estos desechos han llegado al humedal debido a la falta de previsión y control por parte de las constructoras, que han alterado el equilibrio natural del ecosistema y afectado el caudal del lago. “Hemos detectado un grave problema de abatimiento del agua por la cantidad de material arrojado. Esto nos obliga a tomar acciones inmediatas”, señaló Gómez.
Desde la corporación se ha desarrollado una propuesta técnica para la extracción de estos lodos, con una estimación inicial de costos cercana a los 5 mil millones de pesos. La cantidad de sedimentos supera los 30 mil metros cúbicos, y su disposición implica un proceso complejo de deshidratación y transporte.
Ante la pregunta sobre sanciones a las constructoras implicadas, el director fue enfático: “Todas están bajo investigación. Estamos agotando el debido proceso para definir y cuantificar responsabilidades. Este tipo de intervenciones necesita permisos ambientales que deben gestionarse con Carder, pero no todos han cumplido con esos trámites”.
Desde la administración
Por su parte, Luz Jazmid López Vélez, secretaria de Desarrollo Agropecuario y Gestión Ambiental del municipio de Dosquebradas, explicó que desde la actual administración se han tomado medidas para enfrentar la situación heredada de gobiernos anteriores. “Instalamos una mesa técnica en la que participan todos los actores implicados. La constructora Cúbica, por ejemplo, ha dado la cara y ha mostrado disposición para corregir lo ocurrido”, afirmó.
La secretaria también explicó que la administración municipal ha estado a la espera de una licencia por parte de la Carder para intervenir el lago, la cual fue solicitada desde agosto del año pasado. “Tuvimos que presionar con la Procuraduría Ambiental y el Consejo Municipal porque la licencia se demoró demasiado. Finalmente, la subdirectora de la autoridad ambiental nos confirmó que ya fue expedida. Ahora, con el apoyo de ServiCiudad, procederemos a desocupar el lago”, dijo.
El plan contempla vaciar el Lago 1, trasladar la fauna hacia el Lago 2 y, posteriormente, dejar secar los lodos para proceder a su extracción. Todo esto, aprovechando el verano para facilitar el proceso. “Sabemos que este tipo de residuos son difíciles y costosos de manejar. Hace tres años se intentó limpiar el lago sin éxito, por eso esta vez queremos hacerlo correctamente desde el principio”, explicó López Vélez.
Aunque Carder habla de una alta inversión, desde el municipio consideran que con una cifra inferior podrían atenderse las necesidades más urgentes. “Presentamos un proyecto por 6.000 millones a la Nación, pero no pasó el segundo filtro. Aun así, con estudios técnicos y obras puntuales podríamos rehabilitar el lago con un presupuesto mucho menor”, aseguró la funcionaria.
López Vélez también advirtió que es necesario que la Carder no solo actúe como ente de control, sino que también aporte recursos al municipio, teniendo en cuenta los traslados económicos que se hacen desde la administración local hacia la entidad ambiental. “Solicitamos que cumplan el principio de subsidiariedad. El municipio no tiene todos los recursos, pero sí hemos hecho la tarea de articular actores y diseñar un plan de acción”, dijo.
Acciones
Entre las acciones inmediatas, se contempla la convocatoria de una mesa jurídica para evaluar posibles procesos judiciales contra las constructoras responsables. Según la secretaria, estas empresas no han realizado una adecuada disposición final de los residuos generados, lo que derivó en la emergencia ambiental.
“Tenemos la esperanza de que vamos a recuperar este espejo de agua. El alcalde está muy comprometido y todos estamos trabajando para devolverle la vida al Lago La Pradera”, concluyó López Vélez.
Este caso evidencia una vez más cómo la falta de planificación y control en los desarrollos urbanísticos puede generar impactos ambientales severos y costosos. Hoy, el municipio debe destinar millonarios recursos para atender una emergencia que pudo haberse evitado con medidas preventivas y vigilancia efectiva desde el inicio.



