Después de seis meses de investigación, las autoridades dieron un golpe certero contra la banda delincuencial Cordillera que tenía tomada la zona rosa del municipio de Dosquebradas, específicamente en La Badea, donde se vendía droga sintética y cocaína a plena vista.
Se trata de alias de Santa (líder ), Niche, Gordo, Lucho, Marín, Bigotes y Muelas, quienes presuntamente trabajaban juntos en el expendio de estupefacientes afuera de bares y discotecas, atrayendo a jóvenes consumidores.
¿Qué pasó?
El operativo se realizó en la madrugada del domingo 20 de julio, cuando unidades de la Policía Judicial de Infancia y Adolescencia de la ciudad de Bogotá, que apoyaban la investigación de la Fiscalía 6 Especializada de Pereira, llegaron con órdenes de captura contra presuntos integrantes del grupo delictivo dedicado a la comercialización de estupefacientes. Según la fiscalía, estas personas vendían tusibí cuya dosis tenía un valor de $60.000 y la cocaína entre $10.000 y $15.000, todo afuera de los establecimientos públicos, especialmente en zonas concurridas durante la noche, como bares y discotecas de La Badea.
Durante la investigación se contó con agentes encubiertos que se hicieron pasar por compradores. Cada dosis adquirida fue usada como evidencia, junto con fotos, videos y otros elementos materiales probatorios. Así lograron identificar plenamente a los presuntos expendedores y obtener pruebas clave sobre cómo operaba cada uno.
Según lo manifestado en la audiencia, uno de los casos más llamativos es el de Andrés David Rangel Lozano, de 26 años, natural de Pereira, quien fue capturado por presuntamente vender la droga sintética (tusibí) justo afuera de una discoteca en La Badea, mientras vestía la camiseta del establecimiento público, lo que hacía parecer que trabajaba allí, aunque presuntamente estaba dedicado al tráfico de sustancias.
Los capturados fueron identificados como Anatolio Rodríguez, de 58 años; Andrés David Rangel Lozano, de 26 años y natural de Pereira; Carlos Alberto Marín Bermúdez, de 55; Juan David Cardona Hurtado, de 35; Luis Alberto Ramírez Oviedo, oriundo de Medellín y con 72 años de edad; Wilson Obed Santa Sanz, de 60; y Héctor William Osorio Espinosa, de 59 años.
Según la Fiscalía, todos estarían presuntamente vinculados a la banda delincuencial Cordillera. Esta estructura generaba una renta criminal mensual de $35 millones, aprovechando el ambiente nocturno para mover droga en las afueras de los establecimientos.
No aceptaron
La Fiscalía 6 Especializada de Pereira presentó a los capturados ante el Juzgado Primero Penal Municipal de Santa Rosa de Cabal, donde les imputaron el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes agravado. A Wilson Obed Santa Sanz, se le sumó un delito más: uso de menores en la comisión de delitos, ya que habría utilizado a un menor de edad para vender droga. Aunque ninguno de los detenidos aceptó los cargos, el ente acusador solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario. Sin embargo, esta fue suspendida y la audiencia será reactivada a las 10:00 de la mañana de hoy.
Discotecas selladas y menores involucrados
Durante el operativo, fueron cerrados temporalmente tres establecimientos públicos (discotecas) al encontrar a menores de edad consumiendo bebidas embriagantes y sustancias alucinógenas. Además, se realizaron seis restablecimientos de derechos a niños, niñas y adolescentes, quienes fueron hallados dentro de estos sitios, en condiciones no aptas para su edad.
Tusibí
El tusibí, también conocido como cocaína rosada, es una droga sintética elaborada con una mezcla de ketamina, MDMA (éxtasis), LSD y otros químicos. Tiene efectos alucinógenos, genera euforia intensa, pero también un alto nivel de adicción y consecuencias graves para la salud mental. Es comúnmente usada en entornos de rumba y fiestas electrónicas.
128 a 216 meses de prisión sería la pena mínima a pagar de los hoy investigados.



