Es una fiesta que honra la música, la danza, la poesía, el arte popular, la artesanía, los sabores y saberes que nos hacen únicos.
James Llanos Gómez
¡Un pregón es un grito festivo, un canto público, una palabra alzada en la plaza!
Es anuncio y también es acto: voz que no pide permiso, sombrero de copa y traje de luces, la voz del pueblo que no se calla, porque sabe que cuando la palabra nace del alma puede sembrar memoria, identidad y futuro, y así, como quien abre las puertas de su casa, surgió hace más de una década el pregón inaugural de las Fiestas de la Cosecha. La voz visionaria del doctor Efraín Zapata fue la primera en alzarse, apasionado por los hilos que recorren la sangre de la sociedad: el arte sin edad, sin color, sin frontera.
Cuando Pereira más lo necesitaba, dirigió los procesos culturales del Instituto Municipal de Cultura, y aquel gesto no fue sólo simbólico: fue la siembra de una idea poderosa: que la cultura debía ocupar su lugar en la vida pública, que las artes no son ornamento, sino raíz, savia, tronco y flor de toda transformación verdadera.
Efraín Zapata, estudioso de números y planeación, hombre de gestión con alma sensible, no buscó aplausos ni reconocimientos, su propósito fue otro: dotar a Pereira de una identidad cultural sólida, crear una fiesta que no solo celebrara, sino que también contara su historia. Una fiesta que honrara la música, la danza, la poesía, el arte popular, la artesanía, los sabores y saberes que nos hacen únicos.
Aquel primer pregón no fue simple discurso: fue declaración de principios. Una invitación a la alegría con sentido, a la fiesta como expresión colectiva, a la ciudad como territorio de creación y memoria.
Recordemos: El maestro Efraín Zapata, oriundo de Riosucio, Caldas, bailó con el grupo de danza del Ingrumá en la entrega del Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez, no por vanidad, sino porque entendió que la cultura debía estar en todos los escenarios: desde los pueblos hasta los palacios, desde el parque hasta el podio de la historia. Hoy, dirige con sabiduría las Escuelas de Formación Artística de la Secretaría de Cultura de Pereira: más de 10.250 estudiantes, más de 80 docentes de altísima calidad, y lo hace con humildad, con ese amor profundo de quien sabe que la cultura no es evento, sino proceso de vida.
Este administrador hace el pregón para honrar su visión, esa terquedad hermosa, de quienes creen que una ciudad sin cultura, es solo un montón de hormigón.
Hoy decimos que Pereira, la ciudad sin puertas, es tierra de abrazos y convite, de infancia en los parques, de arquitectura viva, de memoria que camina bajo la lluvia y se dora al calor del sol. La ciudad del Bolívar desnudo, del Museo Lucy Tejada, de las proclamas del sabio y del taita, de la mujer y del niño, de la fauna y de la flora, una ciudad que trasnocha, que canta, que se reinventa a través del arte como quien respira profundo… y decide vivir.
Todo es una celebración de la alegría desbordante de todos los pereiranos que saben que la cultura es el alma de los pueblos.
Este fue el pregón del 2008:
“Buenas Noches Para Todos,
No para Unos sino en Común,
Los Aquí Hoy Reunidos
En La Perla Del Otún.
Al alcalde municipal
y sus colaboradores
todos apoyan las fiestas,
¡Felicitaciones señores!”
Y este, el del 2024:
“Un saludo caluroso para este pueblo entero,
Que rinde homenaje a esta administración,
Por revivir la imponente figura del Pregonero,
Y devolverle a Pereira su noble tradición.
Las tradiciones de mi Perla,
Quien las toca, al final se estrella,
Retomamos ese nombre tan bello:
¡Fiestas de la Cosecha, flor más bella!”
Y ahora, con entusiasmo, esperamos el pregón de las Fiestas de la Cosecha 2025. ¿Qué nos traerá entre líneas? ¿Qué colores y símbolos nos revelará? Él, siempre se esmera: diseño y poesía, luces y vestuarios, al mejor estilo de los carnavales colombianos, con un personaje escénico que abrirá estas fiestas con identidad, con danza, con alegría familiar y con la palabra poética.
El administrador, el artista, el gestor incansable, sigue abriendo caminos con su voz, recordándonos que somos más que comercio:
¡Somos una ciudad patrimonial, cultural, viva! ¡Que vivan las Fiestas de la Cosecha! ¡Que viva Pereira, ciudad sin puertas y con el alma abierta!



