Julián Andrés Santa
A sus 19 años, la joven Liliana Guzmán dejó su proceso como jugadora, para pasar de inmediato a ser no solo entrenadora, sino formadora, función de la que rápidamente se enamoró, por lo que decidió crear el Club Deportivo Dosquebradas. “El proceso deportivo ha sido muy bonito y largo pero lo que llevamos en el club es muy poco y a pesar de eso, nos ha ido muy bien gracias a Dios. El saber que estamos sembrando en los niños es muy gratificante para nosotros”.
Hija adoptiva de Pereira
“Realmente la vida me trajo hasta acá. Yo soy de Villavicencio, donde inicialmente fui jugadora de la selección Meta y luego llegué a la selección Risaralda, donde aprendí mucho de Carlos Ariel Osorio, el actual entrenador del Independiente Medellín femenino. Acá se me dieron las cosas y poco a poco, de repente ya tenía un club”.
Nació su club
Liliana cuenta cómo se dio el nacimiento del Club Deportivo Dosquebradas: “Empezaron a llegar los niños y me comenzó a apasionar mucho este tema y seguí aprendiendo cada vez más del profesoR Carlos Ariel y se me daba por vocación siempre desde chiquita el enseñar, cuando empecé a conocer la otra parte, no solamente que era jugar, sino también que se podía enseñar, me enamoré del proceso”.
Lo que más disfruta
“Lo más bonito es ver cómo crecen los niños y ver que sí estoy sembrando en ellos; el saber que progresan, que nosotros también tenemos que ver con su progreso y su futuro de aquí en adelante. Lo más gratificante es el poder sembrar y que no solamente se forme a un buen jugador, sino también una buena persona”.
Su meta
“Sacarlos adelante. Yo creo que hay muchos clubes en esto y es muy bonito que todos trabajen para esto, pero yo quiero ir más allá; que ellos simplemente no entrenen, sino poderles dar también una oportunidad. Sé que en los hombres más que todo es un poco más difícil, la oportunidad de salir adelante y yo quiero poder brindárselas. También tengo muchas expectativas para mí, para mi futuro y espero que eso me ayude para ayudarlos a ellos”.
¿Imaginaba ser profe?
“En algún momento sí me lo imaginé. Tenía como una línea trazada de mi futuro, quería ser futbolista profesional, después entrenadora, pero las cosas se me dieron muy rápido y empecé a ser entrenadora”.
Los entrenamientos
“Son en la cancha sintética del Bohío en Dosquebradas y en el Campestre A. Tengo más o menos 135 niños y 20 niñas. Nosotros entrenamos los lunes, miércoles y viernes con la categoría 2016-17 y de lunes a jueves con el resto de categorías, de 7 a 8:30 de la noche”, puntualiza Liliana Guzmán, fundadora del Club Deportivo Dosquebradas y entrenadora.
Dato:
En la Tebaida, Quindío, se coronaron campeones de la Liga de Pastas la Muñeca, con la categoría 2012-2013.



