Con más de 3,3 millones de visitantes, programas de investigación, nacimientos de especies y proyectos de infraestructura, se proyecta como orgullo regional y nacional.
El Bioparque Ukumarí cumple una década de funcionamiento y lo celebra el próximo 30 de septiembre como la afirmación de un proyecto que ha transformado la manera en que la región y el país entienden la conservación de la fauna y la flora. Raúl Murillo, gerente del Bioparque, habló con El Diario del Otún sobre los logros, retos y proyecciones de este espacio que hoy es orgullo para Pereira. “Cumplir 10 años significa conmemorar algo muy importante para nuestro país: celebrar la conservación”, afirmó Murillo, al recordar cómo Ukumarí ha pasado de ser un lugar de tenencia de animales exóticos y endémicos a un centro de investigación, educación y bienestar animal.
El gerente destaca que el principal reto ha sido mantener con vida a cada especie bajo estándares de bienestar adecuados. “El mayor orgullo es haber dejado huella, no solo en el territorio, sino en el corazón de los más de 3,3 millones de visitantes que han recorrido el bioparque en estos años”, añadió, haciendo referencia a la campaña que enmarca la celebración de la década. Además resalta tres ejes en los que Ukumarí ha marcado diferencia: el turismo, el bienestar de los colaboradores y el cuidado de la fauna. En materia turística, considera que el Bioparque se consolidó como “el activo natural más grande del Eje Cafetero y el único atractivo natural de Pereira que la gente referencia directamente como Ukumarí”.
En cuanto al equipo humano, sostiene que es un lugar donde se trabaja con amor. “Aquí la gente genera conexiones emocionales con el trabajo, cuida a los animales con compasión y eso garantiza que tengamos a los mejores colaboradores”, dijo.
Retos y aprendizajes
No todo ha sido sencillo en estos 10 años. Murillo recuerda que al inicio fue un reto conseguir los recursos en Bogotá y trasladar los animales del antiguo zoológico Matecaña. “Incluso hubo que organizar colectas para lograr traer especies como las jirafas”, relató. También hubo momentos difíciles, como la pérdida de dos especies emblemáticas en 2023, lo que golpeó la reputación del Bioparque. Sin embargo, asegura que hoy ese capítulo está superado y que la institución mantiene “un compromiso irrestricto con la conservación, con el amor y la protección de la fauna”.
visitantes y nuevas experiencias
En cifras, Ukumarí ha recibido 3,3 millones de visitantes en 10 años y espera cerrar 2025 con 382.000 más. La estrategia para atraer público ha cambiado: ya no se trata solo de ver animales, sino de conocer sus historias. “Pedimos a nuestros intérpretes ambientales que contaran algo que no se pudiera encontrar en internet. Así nació el storytelling, que nos permite enseñar a partir de relatos como el de Pirinolo, el primer elefante traficado a Colombia que terminó en la Hacienda Nápoles”, explicó Murillo. Estas historias, algunas tristes y otras de resiliencia, son el puente para sensibilizar sobre problemas como el tráfico de fauna, mostrando ejemplos de aves, jaguares y otros animales que han llegado en condiciones críticas y hoy viven en hábitats semirurales libres de maltrato.
Proyectos de conservación e infraestructura
Entre los proyectos más recientes se encuentra el programa de conservación del Águila Real de Montaña, en convenio con la Fundación Águilas de los Andes y el CRASI. “Lo bonito es que sacamos el bio del parque y hacemos conservación in situ, allá en el bosque, con biólogos que monitorean nidos y protegen especies en su hábitat”, destacó el gerente. En infraestructura, se planea la creación de la bioregión del Amazonas, que albergará especies traficadas de esa zona y que ya cuenta con un proyecto radicado en Fontur. Además, se proyecta una alianza público-privada que permitiría inversiones por cerca de 80 millones de dólares para un ecohotel, un auditorio de eventos, un teatro con pantallas inmersivas y nuevas áreas internas.
Nacimientos y ecosistemas
El Bioparque alberga actualmente 92 especies y 510 individuos. “Cuando estamos haciendo las cosas bien, el bioparque nos premia con vida”, dice Murillo, al mencionar nacimientos de cebras, guacamayas, lémures y búfalos. En cuanto a ecosistemas, Ukumarí cuenta con dos bioregiones recreadas: sabana africana y bosques andinos, además de humedales naturales. “Hoy tenemos el tercer complejo de humedales más grande de Pereira, lo que nos convierte en un pulmón urbano y santuario de flora y fauna”, señaló.
Zimbabwe y nuevas oportunidades
Uno de los casos más especiales es el de Zimbabwe, el único elefante africano nacido en Pereira. “No lo vamos a condenar a vivir solo el resto de su vida. Queremos traerlo de regreso para que esté con su familia y activar un programa de conservación de elefantes africanos desde Pereira para el mundo”, reveló Murillo. También anunció la posibilidad de recibir nuevas especies, como leonas y cebras, provenientes de otros zoológicos del país. “Este tiene que ser el mejor lugar de segunda oportunidad para los animales que no pueden estar en su hábitat natural”, enfatizó.
Finalmente, Murillo extendió una invitación: “Nos sorprende que aún muchos colombianos no conocen Ukumarí. Queremos que sepan que aquí pueden encontrar un pedacito de África, de los Andes y próximamente del Amazonas. Este parque es de los pereiranos, pero también de todos los colombianos”.



