Volvió a retumbar el plomo en Pereira. Era la 1:54 de la madrugada del jueves 16 de octubre, cuando los vecinos escucharon varias detonaciones, pero nadie se asomó; en esa zona ya están acostumbrados a oír plomo. Minutos después, la hermana del hombre se acercó a la ventana y vio el cuerpo tirado en la vía, justo frente al poste donde siempre se acostaba a pasar las horas.

Fueron los policías de la zona quienes se percataron del hecho, pues realizaban patrullajes por el sector y al pasar vieron el cadáver tendido en la calle. Le tomaron el pulso, pero ya no había nada que hacer, estaba sin signos vitales, rodeado de sangre.
La víctima
fue identificada como Mauricio Andrés Rendón Arteaga, de 39 años, conocido como Pitufo. Este recibió seis impactos de bala, dos en la cabeza, uno en el costado izquierdo, otro en el derecho, uno más en la espalda y otro en el abdomen.
Antecedentes
Alias Pitufo tenía un pasado bastante turbio. Contaba con antecedentes por tráfico de estupefacientes (2013 y 2025), violencia intrafamiliar (2017) y hasta por acto sexual con menor de 14 años (2025). Según las autoridades, el ataque fue un ajuste de cuentas.
Un familiar contó a Q’hubo que el hombre se había metido en líos de drogas con gente peligrosa, quienes en una ocasión le habrían propinado una descarga eléctrica que lo dejó con temblores y secuelas neurológicas.
Además, era reconocido en el sector por el expendio de tussi y su conflictividad, agravada por los problemas psiquiátricos que padecía.
Vivía con su mamá y su hermana, quienes sabían que debía tomar medicamentos, pero rara vez lo hacía. También era agresivo con su madre, y aunque los médicos recomendaron que no vivieran bajo el mismo techo, el amor de mamá pudo más que el miedo. Hace un mes, intentaron llevarlo al hospital mental Homeris, pero ella se opuso. Ya había estado internado allí en noviembre del año pasado por trastorno bipolar y esquizofrenia.
Dato
No hay cámaras de seguridad en la zona que ayuden a identificar a los asesinos.



