Cientos de personas se instalaron en un terreno en el corregimiento Combia de Pereira, solicitando que la Agencia Nacional de Tierras les entregue, valga la redundancia, tierra para cultivar. A las pocas horas fueron desalojados por las autoridades.
En Risaralda al igual que en otras regiones del país, las promesas de entrega de tierras por parte del Estado, se han incumplido sistemáticamente. A lo largo y ancho de Colombia, comunidades campesinas, indígenas, afros, entre otras, reclaman por predios para adelantar procesos productivos.
Pero muchas veces esos reclamos se hacen invadiendo de manera irregular terrenos púbicos o privados.
Precisamente esto fue lo que aconteció durante el fin de semana en la vereda La Siria del corregimiento Combia. Cientos de familias se tomaron un predio, y aunque pocas horas después fueron desalojadas por las autoridades, este fue un ejemplo más de los incumplimientos del Gobierno nacional.
En entrevista con el Diario del Otún, Gloria Patricia Loaiza, presidenta del Sindicato de Trabajadores Agrícolas de Risaralda, aseguró que “al Gobierno nacional le pedimos tierras para poder cultivar alimentos. Vemos que el campo está desapareciendo y por eso reclamamos. La Agencia Nacional de Tierras (ANT) no nos responde y vemos que cada vez más dilatan la entrega”.
Varias de las personas que protagonizaron la invasión del fin de semana, ya habían efectuado una protesta similar en febrero de este año, tomándose la Posada Alemana. Tras ese suceso se llegaron a unos acuerdos con la ANT, pero según mencionaron los manifestantes, esos compromisos nunca se materializaron.
Iberia Felina de Prusias, campesina, afirmó que en Risaralda no se han efectuado entrega de tierras para los campesinos, dejando a muchas familias desplazadas por la violencia sin forma de subsistir.
Piden la renuncia
Otra de las peticiones que realizaban los campesinos del Sindicato mencionado, tuvo que ver con la renuncia del director de la ANT, Felipe Harman, ya que dijeron que no les ha cumplido con lo prometido, y ni siquiera les ha dado la cara.
Es importante resaltar que en Risaralda ha sido un departamento receptor de personas desplazadas por la violencia. Miles de personas han llegado al territorio buscando nuevas oportunidades, pero muchas de ellas siguen sin encontrar empleos o tierras para cultivar.
Pie de foto 1: Tras agotar los canales de diálogo con los manifestantes, las autoridades procedieron a desalojar el predio invadido.
Pie de foto 2: Niños, niñas, adultos mayores, y hasta migrantes venezolanos, hicieron parte de los manifestantes que solicitan tierras.




