Homenaje al Dr. Fredy Albeiro Zapata Rivas

El Dr. Fredy Albeiro Zapata Rivas será siempre recordado como un hombre íntegro, honorable y profundamente comprometido con el servicio al prójimo. Oriundo del municipio de Andes Antioquia, fue un destacado economista y abogado, especializado en Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario (DIH) y Derecho Ambiental por la Universidad Castilla-La Mancha, en Toledo (España). Desarrolló todos estos estudios impulsados por una profunda vocación y una firme filosofía de vida. A sus 53 años dejó un legado profundo, sustentado en los principios que siempre guiaron su existencia: el amor a Dios por encima de todo, el amor pleno y la total entrega a su familia, el servicio incansable a la sociedad y la convicción inquebrantable de defender la dignidad humana.

Dejó este mundo en pleno ejercicio de su vocación y pasión como jurista, defendiendo legalmente y acompañando presencialmente a su representado, un ciudadano estadounidense y su familia, cuyos derechos han sido vulnerados en medio del lamentable conflicto armado y criminal colombiano. Impulsado por su espíritu filantrópico y su compromiso inquebrantable con la justicia, asumió esta defensa no solo como un trabajo, sino como una misión personal; desarrolló estos procesos jurídicos destinados a restablecerles los derechos de estas víctimas reconocidas, orientados por los principios de verdad, justicia, reparación y no repetición.

Como empresario el Dr. Fredy se destacó por su pensamiento progresista y humano, dejando como huella el ser un líder excepcional que celebraba y compartía los frutos de la empresa junto a los colaboradores, porque para él, el éxito solo tenía sentido cuando se compartía. Su trato cercano, su generosidad y su visión de empresa como un proyecto colectivo, lo hicieron profundamente querido y respetado por toda su familia empresarial, que hoy se duele de tan grande ausencia. Su pérdida es considerada irreparable por quienes le conocieron.

Su visión de empresa responsable y su compromiso con el desarrollo regional y nacional lo convirtieron en un referente del buen hacer, del trabajo honesto y del progreso que es posible construir en equipo. Su filosofía empresarial se sustentaba en un principio que repetía con frecuencia: “Esta empresa es de Dios; nosotros solo se la administramos.” Bajo este ideario, logró construir un proyecto sólido, humano y ejemplar, siempre pensando más en el bienestar de los colaboradores y de su comunidad, por encima del suyo. Soñaba con que la empresa creciera cada día para generar más empleo y aportar así al desarrollo regional y nacional con la berraquera que caracteriza a los buenos hijos de Antioquia.

Por todos es reconocido hoy en día, que gracias al arduo trabajo y empeño liderado a través de los años por el Dr. Fredy, llevó a que la empresa que dirigía se convirtiera hoy en un referente de la región y del país en el contexto cárnico, con reconocimientos en excelencia ambiental, con presencia y relaciones comerciales en países como Singapur, Curazao, Chile, Cuba, medio oriente, Hong Kong,

El salvador y Costa de Marfil. Su gestión se centró en cuatro pilares fundamentales vinculados al objeto social de la compañía: el bienestar del colaborador, el bienestar animal, la salud pública y el trabajo articulado con las autoridades, para garantizar un funcionamiento íntegro y responsable.

Su vida fue un ejemplo de entrega, valentía y perseverancia, cada uno de sus pasos estuvo guiado por la justicia, la bondad y la convicción profunda de ayudar a quienes más lo necesitaban, su legado perdurará como una luz que nos inspira y nos acompaña en el corazón, recordándonos siempre sus enseñanzas de insistir, persistir, resistir y nunca desistir.” James Ramírez

El Dr. Fredy construyó este proyecto empresarial enfrentando adversidades económicas y sociales, pero siempre con la convicción de que las cosas hechas con rectitud y de la mano de Dios son prósperas y tienen un futuro prometedor. Quienes tuvieron el privilegio de conocerlo saben que fue un hombre de principios firmes, carácter bondadoso y profunda convicción social. Su legado permanecerá en la memoria de quienes compartieron su camino y en las obras que deja como testimonio de una vida guiada por el bien.

Su vida, su trabajo y su ejemplo, quedan como un legado imborrable para todos, sus colaboradores, sus amigos, su comunidad empresarial, pero sobre todo para su gran familia, la de sangre y la del alma (como siempre lo repetía), que hoy llora y lamenta tan gran e irreparable pérdida.

Una leyenda. Se dice que una persona ha sido una leyenda cuando es muy admirada y recordada a lo largo del tiempo por sus logros excepcionales, y su fama persiste a pesar del paso de los años. Fredy nos tendió su mano para trasladar nuestra empresa desde el llano hasta Pereira. Nos ofreció ser una sola familia, y cumplió. Destaco su palabra de caballero, su amor sin límites por los suyos; en lo personal, es mi ejemplo a seguirDaniel Ramírez. Carnes Danny

Hoy queda un vasto e insondable vacío en el hogar que él edificó con amor durante más de veintiocho años. Su esposa y sus hijos, faro y reflejo de una familia entrañable, custodian ahora su memoria, convertida en ejemplo perdurable de amor y entrega para quienes tuvieron el privilegio de conocerlos.

Permanece también en silencio su amada manada, esa familia del mundo animal que lo acompañó fielmente en innumerables caminatas. Sus perros —hijos del alma— sienten hoy la ausencia de quien fue guía, compañía y protector, así como la sienten también las criaturas silvestres que hallaron amparo en su noble corazón.

Quedan, igualmente, los bosques y los seres que los habitan, huérfanos de su presencia. Durante diecinueve años dedicó su vida a la Fundación que él mismo creó, sostenida con la fuerza de su convicción personal y nacida de un profundo, casi sagrado, amor por la naturaleza. Su legado es un compromiso indeleble con la conservación y la preservación de los ecosistemas de los bosques colombianos, a los cuales consagró su espíritu con devoción inquebrantable.

Hoy elevamos su nombre con respeto y admiración, reconociendo la persona noble, justa y humana que fue. Su ejemplo seguirá iluminando a quienes, como él tanto les inculcó, deben apostar por un país mejor, construido desde un trabajo desarrollado con honestidad, la solidaridad y el servicio a los demás.
Hoy, en nombre de la familia Frigotun, y en especial de la familia Benítez, deseo expresar nuestro profundo pesar por la partida del doctor Fredy. Fue un líder ejemplar, un amigo cercano y un ser humano íntegro, siempre comprometido con su gente y su empresa. Su ausencia deja un gran vacío entre nosotros, pero su legado permanecerá vivo en nuestros corazones y en el camino que continúe recorriendo esta organización. Confiamos en que, desde el cielo, seguirá iluminando a quienes hoy tienen la responsabilidad de dirigirlaEpimenio Benitez Sanchez

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