A pocos días de que el calendario electoral permita la publicidad abierta y las actividades masivas de proselitismo, las precampañas en Risaralda se mueven con rapidez.
Entre recorridos territoriales, eventos comunitarios, reuniones sectoriales e intensas estrategias digitales, los aspirantes a Congreso buscan no perder presencia en la opinión pública mientras llega el 8 de diciembre, fecha clave para su visibilidad electoral.
Según el calendario electoral, los precandidatos podrán realizar proselitismo en plaza pública y divulgar oficialmente su número a partir del 8 de diciembre. Hasta entonces, y con el fin de mantenerse vigentes, cada aspirante recurre a distintas estrategias: algunos optan por una presencia mediática activa, mientras otros trabajan desde escenarios más discretos pero igualmente orientados a posicionar su proyecto político.
El pasado viernes, la precandidata al Senado María Irma Noreña dio inicio a la temporada navideña con un evento comunitario en la Calle del Encuentro, donde compartió natilla, buñuelos y música ante una numerosa asistencia. Su actividad responde a una estrategia de cercanía social en momentos en que la competencia electoral se intensifica.
Juliana Enciso, precandidata por el Partido de la U, avanza en una maratón por los 14 municipios de Risaralda. Su parada más reciente fue en La Virginia, durante la celebración de los 137 años del municipio. En redes sociales destaca su contacto directo con la ciudadanía: “Con buzón en mano y un equipazo acompañándome, llegamos a sus casas, tocamos puerta a puerta y escuchamos todo eso que desean para el municipio. ¡Gracias por recibirnos con tanto cariño y que sean muchísimos más para el ‘Puerto Dulce’ de Risaralda!”.
En paralelo, otras precampañas menos mediáticas mantienen su actividad a través de reuniones sectoriales. Este es el caso de Fernando Cardona, precandidato a la Cámara por el Pacto Histórico, quien centra su estrategia en encuentros con colectivos afines a su línea política, buscando consolidar apoyos orgánicos.
Hasta miniseries
A la vez, algunos aspirantes apuestan por narrativas personales en redes sociales como mecanismo para conectar con nuevos públicos. Entre ellos está el exalcalde de Santa Rosa de Cabal, Rodrigo Toro, quien lanzó una miniserie digital que ya va por su tercer capítulo. En ella aborda episodios de su vida, como su tardío grado profesional, presentado con el mensaje: “¿Por qué me demoré tanto en ser profesional? Capítulo 3 de mi serie. Spoiler: no fue por pereza”.
Pero mientras ciertos precandidatos desarrollan actividades individuales y recorridos en solitario por distintos departamentos, otros partidos muestran mayor fortaleza organizativa con eventos masivos.
Es el caso del MIRA, que en Risaralda impulsa dos candidaturas a la Cámara: la del pastor Geovanny Londoño y la de una mujer que en principio se dijo, que sería Viviana López.
Las imágenes del MIRA que el partido sube a sus redes muestran encuentros que se distinguen por la alta asistencia, la identidad visual y la unidad interna, factores que se consolidan como sus principales fortalezas.
“Seguimos avanzando juntos. Estuvimos reunidos con nuestros equipos de La Celia, La Virginia, Santuario, Pueblo Rico, Mistrató, Belén de Umbría, Quinchía, Irra, Guática y Apía. Cuando unimos esfuerzos, las metas se hacen más claras y los propósitos más alcanzables”, señalan.
Analistas como Carlos De la Cruz, consideran que el escenario previo al inicio del proselitismo revela un panorama diverso: desde actividades territoriales intensivas y narrativas personales en redes, hasta estructuras partidistas sólidas capaces de movilizar grandes bases. “Aunque las estrategias difieren, todos los precandidatos persiguen el mismo objetivo: mantenerse visibles, fortalecer su identidad política y llegar con impulso al arranque oficial de la contienda electoral”, concluye el analista.
El dato 1
Las precampañas en Risaralda se reactivan con eventos comunitarios, recorridos municipales, reuniones sectoriales y estrategias digitales, mientras los aspirantes se preparan para el



