Deportivo Pereira se acoge a la Ley 1116 para reorganizar sus finanzas y asegurar su presencia en la Dimayor en 2026

El Deportivo Pereira oficializó su acogimiento a la Ley 1116 de 2006, un mecanismo jurídico que permite a empresas en crisis económica —incluidos los clubes deportivos— reorganizar sus deudas y garantizar su continuidad. El objetivo: estabilizar su situación financiera, saldar obligaciones pendientes y asegurar su participación en las competencias de la Dimayor para el año 2026.

La decisión llega en medio de la crisis que en 2025 puso en riesgo su reconocimiento deportivo debido a deudas salariales y administrativas. Aunque el Ministerio del Deporte puede suspender este reconocimiento, el club mantiene su afiliación activa mientras avanza el proceso legal y demuestra el cumplimiento de los pagos exigidos.

¿Qué implica acogerse a la Ley 1116?

La Ley 1116 regula los procesos de insolvencia empresarial en Colombia y está diseñada para evitar la liquidación de compañías en dificultades. En el caso del Deportivo Pereira, el proceso será supervisado por un juez del concurso, quien acompañará la reorganización, garantizará la protección de los acreedores y buscará preservar la estabilidad institucional del club.

Este mecanismo da un margen crucial a equipos con dificultades financieras, ya que les permite reestructurar sus obligaciones sin dejar de competir.

¿Podrá Deportivo Pereira jugar la Liga 2026?

Sí, siempre y cuando cumpla con los requisitos del proceso.
Tras acogerse a la Ley 1116, la Dimayor aprobó en su asamblea —realizada en Antioquia— que el equipo dispute la Liga del 2026. Su debut será como local frente a Llaneros.

Para mantener ese derecho, el club deberá:

  • Presentar y sustentar su solicitud de insolvencia ante el juez.

  • Permitir que los acreedores presenten sus reclamaciones.

  • Trabajar articuladamente con el promotor encargado del proceso.

  • Presentar y aprobar un plan de reorganización financiera viable.

  • Cumplir con los pagos y obligaciones laborales acordados.

Si el club demuestra avances reales en el cumplimiento de estas obligaciones, su participación en las competencias de Dimayor no se verá afectada. De lo contrario, podría enfrentar sanciones que incluyen la suspensión del reconocimiento deportivo.

Un camino difícil, pero con oportunidad de recuperación

Aunque el proceso no garantiza el éxito, sí ofrece un respiro jurídico y operativo para que el Deportivo Pereira reorganice sus finanzas sin interrumpir su actividad deportiva. La clave será la transparencia del club, el compromiso con sus acreedores y la ejecución fiel del plan de pagos.

Por ahora, la pelota sigue rodando para el cuadro matecaña, que busca enderezar su rumbo financiero para mantener viva su historia en el fútbol profesional colombiano.

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