La investigación por el envenenamiento que causó la muerte de dos niñas en Bogotá dio este miércoles un giro decisivo con alcance internacional. La Fiscalía General de la Nación confirmó que Zulma Guzmán Castro, empresaria señalada como principal sospechosa del crimen, fue hallada en Londres, tras varios meses fuera del país.
El caso se remonta al 4 de abril, cuando tres amigas de entre 13 y 14 años se reunieron en el apartamento de una de ellas, en el norte de la capital, tras salir del colegio. Durante el encuentro compartieron una caja de frambuesas cubiertas de chocolate, que estaba en el refrigerador y que, según se estableció después, habría llegado como un supuesto obsequio de una aplicación de domicilios.
Horas más tarde, dos de las menores comenzaron a presentar graves síntomas de intoxicación y fueron trasladadas de urgencia a una clínica. Días después, Emilia Forero e Inés de Bedout fallecieron, mientras que una tercera niña y el hermano de una de las víctimas sobrevivieron tras haber consumido una menor cantidad del producto.
Los exámenes toxicológicos revelaron la presencia de talio, un metal pesado altamente tóxico, incoloro e insaboro, extremadamente difícil de conseguir. Según la investigación, el veneno estaba presente en las frambuesas. El hallazgo llevó a la fiscalía a abrir una investigación penal por homicidio agravado.
La fiscal general, Luz Adriana Camargo, calificó el caso como uno de los más dolorosos y complejos de los últimos años, al destacar el nivel de profundidad técnica y el recaudo de pruebas que permitió avanzar hacia hipótesis más estructurales sobre el móvil del crimen.
Con el avance de la investigación, surgieron nuevos elementos: la Fiscalía también indaga un caso anterior de presunto envenenamiento con talio, ocurrido en 2020, relacionado con la madre de una de las niñas fallecidas, quien murió tras padecer cáncer.
¿Por qué la principal sospecha recae sobre Zulma Guzmán?
De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, la fiscalía centró su atención en Zulma Guzmán Castro luego de establecer que habría sostenido una relación extramatrimonial con Juan de Bedout, padre de una de las menores. Pruebas técnicas y testimonios recolectados apuntan a una posible motivación personal, vinculada a conflictos sentimentales y familiares.
Guzmán Castro ha negado su responsabilidad. En una entrevista concedida desde la clandestinidad a un medio digital, expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y aseguró ser inocente. “Entiendo el dolor y la necesidad de encontrar un culpable, pero ese culpable no soy yo”, afirmó, al tiempo que sostuvo que estaba siendo señalada por ser “el vínculo más fácil” debido a su relación pasada con el padre de la menor.
La mujer explicó que salió de Colombia días después de los hechos hacia Argentina por motivos laborales y luego viajó a España, aunque evitó revelar su ubicación exacta en ese momento.
La detención en Londres y lo que sigue
La Fiscalía confirmó que Guzmán Castro fue rescatada del río Támesis, en Londres, tras presuntamente arrojarse desde un puente. Actualmente permanece bajo vigilancia policial en un centro médico y, una vez reciba el alta, se le notificará la orden de captura internacional con circular roja de Interpol.
Las autoridades británicas confirmaron el rescate de una mujer de aproximadamente 50 años en el puente de Battersea, aunque evitaron dar detalles sobre su identidad, al no enfrentar cargos en el Reino Unido.
Ahora, la Fiscalía y la Cancillería colombiana deberán coordinar los trámites de extradición o deportación para que Guzmán Castro sea trasladada al país. Una vez en Colombia, enfrentará cargos por homicidio agravado de dos menores de edad e intento de homicidio contra otras dos personas.
Mientras tanto, la investigación continúa abierta, especialmente en torno a una de las preguntas más complejas del caso: cómo y dónde se consiguió el talio, una sustancia letal cuyo acceso es altamente restringido. Para los familiares de las víctimas, la captura de la sospechosa representa un paso clave en la búsqueda de justicia por un crimen que conmocionó al país y dejó una profunda herida en la sociedad colombiana.



