Por Pilar Salcedo Jiménez
Autodidacta por convicción, César Piedrahíta Bernal ha construido una trayectoria artística marcada por el movimiento, el color y la libertad creativa. Desde Pereira, reflexiona sobre el oficio del arte, la dificultad de vivir de él y la importancia de no renunciar a la vocación.
En una casa convertida en taller, rodeado de lienzos y colores, César Piedraíta Bernal habla del arte como quien habla de una forma de vida. Son 50 años de trabajo constante, de búsquedas personales y de una lucha silenciosa por mantenerse fiel a la creación. César es autodidacta y lo dice sin rodeos.Trabaja dentro del expresionismo abstracto, una corriente que privilegia el movimiento y el color.
¿Por qué no siguió el camino académico tradicional?
Porque la academia —aunque necesaria y respetable— puede limitar la creatividad. Preferí aprender recorriendo museos, leyendo libros y explorando por cuenta propia hasta encontrar una identidad pictórica propia.
¿Cómo define su estilo?
Como un diálogo abierto entre la obra y el espectador. En mi concepto, el cuadro no se completa cuando se firma, sino cuando quien lo observa descubre formas, emociones y sentidos, incluso aquellos que el propio artista no había previsto.
Vivir del arte es sencillo. ¿Se puede vivir del arte en Pereira?
Se puede, responde, pero con dificultad. Por eso diversifico mi trabajo: realizo obras en pequeño formato, impresiones y piezas utilitarias, buscando que el arte llegue a más personas y, al mismo tiempo, sostenerse económicamente.
Aunque su base ha sido Pereira, su carrera no se ha limitado a la ciudad. ¿Dónde ha expuesto su obra?
Nueva York, Washington, Paraguay, Costa Rica, Guatemala, España y varias ciudades colombianas hacen parte de su recorrido internacional y nacional.
La inspiración no sigue horarios
César comenta que la inspiración a veces llega de madrugada; otras, tarda días. Cuando no aparece, prefiere no pintar. Forzar el proceso, asegura, solo genera frustración y desperdicio. La creación, para él, requiere paciencia y respeto por el momento.
A lo largo de su carrera ha transitado por distintas etapas: escenas rurales, peleas de gallos, abstracciones urbanas y colecciones temáticas como Parques Nacionales de Colombia.
¿Tiene una obra favorita?
No. Cada serie representa un momento distinto de su vida y todas son necesarias para entender su evolución artística.
Actualmente, César trabaja en una ambiciosa colección titulada Háblame de colores, inspirada en una canción de Pablo Milanés. Son cerca de 100 obras abstractas que ha desarrollado durante los últimos tres años y que espera exhibir próximamente. Entre sus logros destaca reconocimientos institucionales, pero hay uno que sobresale.
¿Cuál ha sido su mayor logro?
Persistir. Seguir pintando, seguir creyendo que la próxima obra puede ser la mejor.
¿Qué les diría a quienes temen dedicarse al arte?
Que insistan. Que no renuncien a su vocación por miedo a los prejuicios. Tal vez el camino sea difícil, incluso incierto, pero la fidelidad al llamado artístico —dice— siempre vale la pena.
Datos de interés
- La familia ha sido un soporte clave en este camino. Su esposa, sus hijas y ahora sus nietos acompañan una carrera que no siempre fue fácil, pero que se sostuvo gracias al respaldo constante del hogar.
- César Piedraíta Bernal ha dedicado más de cinco décadas a la pintura, con exposiciones en Colombia, Estados Unidos, Europa y América Latina.



