Este lunes 19 de enero de 2026 fueron liberados cinco policías que permanecían secuestrados por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) desde el pasado 6 de enero, en hechos ocurridos en el departamento de Norte de Santander. Las autoridades confirmaron que los uniformados se encuentran en buen estado de salud, tras varios días en cautiverio.
Los policías habían sido privados de la libertad cuando se movilizaban en un bus de servicio público por la vía Cúcuta–Tibú, en el sector de La Llana, una zona con alta presencia de grupos armados ilegales y constantes riesgos de seguridad.
La liberación fue posible gracias a las gestiones adelantadas por una comisión humanitaria, integrada por la Defensoría del Pueblo, la Iglesia católica y la Misión de Verificación de las Naciones Unidas, que actuaron como garantes del proceso.
Tras el hecho, las autoridades reiteraron el llamado urgente a los grupos armados ilegales para que liberen de manera inmediata e incondicional a todas las personas que aún permanecen privadas de la libertad, en cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario.
Este episodio vuelve a reflejar la compleja situación de orden público que se vive en el Catatumbo y la vulnerabilidad de quienes transitan por corredores estratégicos del nororiente del país.



