Los familiares y amigos de María Camila Salazar Cano, de 26 años, y Anyi Paola Giraldo Castaño, de 28, mantenían la esperanza de que las jóvenes, reportadas como desaparecidas, regresaran sanas y salvas. Sin embargo, el desenlace fue trágico: aparecieron enterradas, el macabro hallazgo dejó consternada a la comunidad.
El día que desaparecieron
El martes 3 de febrero, a las 9:00 de la noche, María Camila y Anyi Paola salieron de su casa en el barrio Monte Esmeralda de Cartago a bordo de una motocicleta con el objetivo de llevar medicamentos a la madre de una de ellas que estaba enferma en la Clínica Comfandi. Sin embargo, nunca llegaron a su destino. Desde ese momento, no se supo nada de ellas. La alarma fue inmediata cuando sus familiares notaron que sus teléfonos estaban apagados. Además, no regresaron a la casa, lo que no era común en ellas. Ante este desconcierto, las familias denunciaron en la mañana del miércoles 4 de febrero la desaparición ante las autoridades.
Horas después de iniciar la búsqueda por el casco urbano del municipio, encontró la motocicleta negra de placas OGN 99 G en la que se desplazaban, junto con el casco de María Camila, abandonados a un costado de la vía. El vehículo estaba cubierto con plásticos negros y llantas viejas, pero, lamentablemente, no se encontró ninguna pista sobre su paradero. Lo que parecía un rayo de esperanza se convirtió en más angustia y desesperación para las familias.
La búsqueda
Durante estos días, las autoridades policiales, el Cuerpo de Bomberos y la Defensa Civil estuvieron trabajando sin descanso en la búsqueda de las jóvenes. Las madres, desesperadas, aunque con la esperanza intacta, pedían que se vaciara una parte de la quebrada cercana, ya que pensaban que sus hijas podrían estar allí, ya que ese era el lugar más cercano a donde encontraron la motocicleta.
Los equipos de rescate intentaron acceder a las aguas estancadas de un caño de aguas lluvias, pero se dieron cuenta de que la profundidad era demasiado peligrosa. A pesar de sus esfuerzos, no lograron avanzar más en ese lugar, lo que aumentó aún más la angustia de sus familiares, que temían lo peor.
Finalmente, el sábado 7 de febrero, decidieron pedir apoyo de otras ciudades que contaran con equipos especializados para poder llegar a la profundidad de las aguas negras. Los equipos especializados estaban previstos para llegar el domingo 8 de febrero.
El hallazgo
Fue en la tarde del domingo 8 de febrero cuando, tras recibir una llamada de alerta, las autoridades judiciales encontraron los cuerpos. Una persona que pasaba por un cultivo de soya notó una tierra removida y un fuerte mal olor. Al acercarse, vio parte de un cuerpo descubierto y algunos cabellos largos. Inmediatamente, dio aviso a las autoridades policiales, quienes se desplazaron al lugar, a unas dos cuadras de donde fue hallada la motocicleta.
La inspección del sitio se prolongó hasta las 7:00 de la noche. En ese momento, llegaron antropólogos forenses del CTI de la Fiscalía que realizaron la exhumación de los cuerpos, los cuales estaban enterrados a varios metros de distancia el uno del otro.

Identificación de las víctimas
Los cuerpos fueron trasladados a las instalaciones de Medicina Legal de Pereira, donde se realizaron las necropsias. Las identidades de las jóvenes fueron lastimosamente confirmadas el día de ayer.
Recompensa
La brigadier general Sandra Liliana Rodríguez Castro, comandante del Departamento de Policía Valle del Cauca, anunció que, junto con la Alcaldía de Cartago, están ofreciendo una recompensa de hasta 25 millones de pesos por información que ayude a esclarecer este trágico hecho.
Las madres de las víctimas pidieron a las autoridades que hagan todo lo posible para que estas muertes no queden impunes, como ha ocurrido con muchos otros casos.


