Miguel Ángel Restrepo Torres quedó en libertad pero sigue a la espera de ser condenado; el hombre aceptó haber agredido a su expareja sentimental, quien decidió terminar la relación y abandonar la casa debido a los constantes malos tratos a los que era sometida.
¿Qué pasó?
Los hechos ocurrieron el domingo 8 de febrero a las 8:20 p.m. en la calle 7DE con carrera 11, en el barrio Kennedy de Pereira. Una patrulla de la Policía Nacional que realizaba acompañamiento a la mujer para trasladar sus enseres y bienes inmuebles, observó cuando Restrepo Torres bajó a la víctima del carro en el que estaba transportando sus pertenencias y la golpeó en el rostro. Ante esta situación, los uniformados intervinieron y, al preguntarle a la víctima, ella confirmó que se trataba de su expareja, lo que motivó su captura inmediata.
En su denuncia, la víctima relató que, además de la agresión mencionada, han ocurrido otros sucesos similares. Recordó que anteriormente había sido maltratada por Restrepo Torres en el barrio San Gregorio de Pereira, en la manzana C, donde convivieron. Ante los constantes malos tratos, decidió irse de la vivienda y poner fin a la relación.
Aceptó los cargos
Durante la audiencia celebrada en el Juzgado Primero de Garantías de Pereira, la Fiscalía 29 local de URI le imputó a Miguel Ángel el delito de violencia intrafamiliar agravada, cargos que el hombre aceptó de forma libre y voluntaria. El ente acusador no solicitó medida de aseguramiento, destacando que el acusado no tiene antecedentes penales; sin embargo, sí solicitó una medida de protección para la víctima para garantizar su seguridad.
La medida de protección incluye la prohibición de que Restrepo Torres se acerque a la expareja, ni siquiera a través de redes sociales, y la obligación de no pernoctar en lugares donde se encuentre la mujer. A pesar de la aceptación de los cargos, el juez mostró sorpresa, señalando que no es común que un acusado acepte su culpabilidad en casos de flagrancia, sabiendo que será condenado e irá a prisión.
El Juzgado Primero de Garantías de Pereira, durante la audiencia en la que Miguel Ángel Restrepo Torres aceptó los cargos por violencia intrafamiliar, expresó una profunda preocupación por la falta de solicitud de medida de aseguramiento por parte de la Fiscalía, considerando los graves hechos ocurridos.
“Es muy preocupante que una persona como usted se atreva, delante de la policía, a amenazar a su excompañera sentimental de la forma en la que lo hizo. Cuando fue detenido, llevaba un cuchillo y ya le había dicho a su compañera que la iba a ‘pagar con amor’”, señaló el especialista en derecho.
Teme pro su vida
El juez continuó con su intervención diciendo que Restrepo Torres parece estar en un estado mental peligroso, ya que no le importan las consecuencias de sus actos, ni siquiera el estar en prisión. El juez le dirigió unas palabras de reflexión directamente al procesado:
“Esa es una de las razones por las cuales yo soy prolibertad, porque la cárcel no arregla a nadie, porque el día que usted salga de la cárcel, Miguel Ángel, si no trabaja en usted, va a seguir siendo exactamente el mismo. Dios quiera, pero a mí me preocupa que usted atente contra la vida de su excompañera. Que se quede solo en palabras y no se convierta en un feminicidio; porque si fue capaz de golpearla delante de los policías, estando su padre presente, no sabemos qué puede pasar”, expresó el juez.
Para finalizar, el juez fue claro al decir que la aceptación de los cargos por parte de Restrepo Torres implica una sentencia condenatoria, aunque tenga una rebaja de hasta el 50%. A pesar de eso, el juez insistió en su preocupación sobre lo que pueda suceder mientras el acusado espera la sentencia final, y concluyó diciendo: “ Quiero ser muy sincero y es que quedó muy preocupado con este caso y el peligro para la víctima “. No obstante le dio a conocer los compromisos que solicitó la fiscalía y que debe de asumir Migeul Angel mientras es condenado.



