Un sismo de magnitud 4,0 se registró en la mañana de este viernes 14 de febrero en el municipio de Piedecuesta (Santander), según el reporte divulgado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El evento ocurrió a las 06:21 (hora local) y se ubicó a una profundidad intermedia de 156 kilómetros, con coordenadas cercanas a latitud 6.89349 y longitud -73.02907, datos que el SGC advierte como preliminares y sujetos a actualización.
El movimiento se suma a una racha de actividad sísmica frecuente en el nororiente del país, particularmente en Santander, donde la subducción y el contacto entre placas contribuyen a la recurrencia de sismos, muchos de ellos profundos y de percepción variable. De hecho, en días recientes se reportó otro movimiento de mayor magnitud en el área (4,8) con epicentro en Los Santos, zona conocida por su alta sismicidad.
Aunque un sismo de 4,0 suele catalogarse como moderado, su percepción depende de factores como la profundidad, el tipo de suelo y la distancia al epicentro. En eventos como el de este viernes, es común que algunas personas lo sientan en interiores, sin que necesariamente se traduzca en daños. Las autoridades reiteran que el seguimiento debe hacerse por canales oficiales, dado que los boletines pueden cambiar en magnitud o localización a medida que se refinan los cálculos.
Contexto geológico: por qué tiembla tanto en Colombia
Colombia se encuentra en un entorno tectónico complejo, con procesos de convergencia y subducción vinculados a la placa de Nazca frente a Suramérica, además de la interacción regional con otras placas. Esta dinámica explica que el país registre sismicidad de manera constante y que regiones como el suroccidente y el nororiente presenten recurrencia elevada. En el marco más amplio del Pacífico, zonas de bordes de placa concentran gran parte de la actividad sísmica y volcánica del planeta, lo que la literatura científica y divulgativa denomina el “Cinturón” o “Anillo de Fuego”.
Qué recomiendan las autoridades ante un sismo
La recomendación general es mantener la calma, identificar puntos seguros (lejos de ventanas y objetos que puedan caer) y revisar planes de emergencia familiares y comunitarios. En caso de sentir réplicas o percibir afectaciones, se sugiere reportar la experiencia a los sistemas oficiales de “sismo sentido”, lo que ayuda a evaluar intensidades por municipio.



