En medio de la controversia nacional por el fallecimiento de Kevin Acosta, el niño de siete años que padecía hemofilia, su madre salió a rechazar públicamente la versión entregada por el Gobierno sobre las causas de la muerte.
En entrevista con Noticias Caracol, Katherine Pico aseguró que su hijo no perdió la vida por un accidente en bicicleta, como afirmaron el presidente Gustavo Petro y el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. “Mi hijo no murió por un golpe, murió por la falta de un medicamento”, expresó con visible dolor, al tiempo que manifestó sentir “rabia e impotencia” frente a las declaraciones oficiales.
Durante un consejo de ministros, Jaramillo sostuvo que la información preliminar indicaba que el menor sufrió un trauma craneoencefálico tras caer de una bicicleta, y explicó que los pacientes con hemofilia deben evitar actividades que impliquen riesgo de golpes fuertes por la posibilidad de hemorragias graves. El presidente Petro respaldó esa postura e insistió en la importancia de la prevención en el entorno familiar, señalando que reducir los riesgos forma parte del cuidado de este tipo de patologías. También mencionó la necesidad de revisar si existieron irregularidades en la entrega de medicamentos.
Sin embargo, Pico fue enfática en que su hijo llevaba meses sin recibir el tratamiento que requería para controlar su enfermedad. Según relató, esa falta de suministro fue determinante en el desenlace fatal. “Es injusto que digan que fue por culpa mía”, afirmó, y agregó que las palabras del mandatario desconocen el sufrimiento que atraviesa su familia.
Las declaraciones de la madre reavivan el debate sobre la responsabilidad en el acceso oportuno a tratamientos de alto costo y profundizan la discusión pública en torno a lo ocurrido con el menor.



