El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que incrementará al 15 % los nuevos aranceles globales a las importaciones, luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos bloqueara los gravámenes previos que había impuesto su administración.
Inicialmente, el mandatario contemplaba una tasa general del 10 %, pero tras el fallo judicial decidió aplicar el máximo permitido bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una disposición poco utilizada que autoriza aranceles temporales por cerca de cinco meses sin aprobación inmediata del Congreso.
La decisión del alto tribunal, adoptada por seis votos contra tres, concluyó que Trump excedió sus atribuciones al utilizar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para justificar los aranceles anteriores. Tras el revés judicial, el presidente arremetió contra los magistrados y defendió su estrategia comercial, asegurando que sus medidas han sido “increíblemente exitosas” para reducir el déficit y revitalizar la industria manufacturera.
El anuncio genera inquietud entre socios comerciales como Reino Unido y Australia, que habían negociado tasas del 10 %. Sectores empresariales advirtieron que el aumento podría impactar el comercio internacional y trasladar mayores costos a los consumidores.
En el plano político interno, Trump también informó que retiró su respaldo al congresista republicano Jeff Hurd por no apoyar su política arancelaria. En su lugar, expresó su apoyo a Hope Scheppelman, a quien describió como defensora de la agenda “América Primero”, con énfasis en reducción de impuestos, respaldo al sector agrícola y fortalecimiento de la seguridad fronteriza.
Petro busca recomponer la relación bilateral
En medio de este panorama comercial, el presidente colombiano Gustavo Petro llegó el 3 de febrero a la Casa Blanca con el objetivo de recomponer la relación bilateral tras meses de tensiones. El encuentro se produjo luego de una llamada telefónica sostenida el 7 de enero, en la que ambos mandatarios acordaron reunirse en Washington.
Aunque el contexto está marcado por diferencias en materia comercial y diplomática, tanto Trump como Petro han moderado el tono público, conscientes de que una escalada de tensiones no favorece los intereses de sus respectivos países.



