Comprar vivienda propia sigue siendo la meta de cientos de familias en Pereira y Dosquebradas. En ese contexto, el 23 de febrero, Fortal Construcciones conmemora diez años de operación en proyectos de vivienda de interés social totalmente terminados. Su director general, Jiovany Alberto Jimenez, explicó que la iniciativa surgió en 2015 al identificar la falta de oferta de este tipo en Risaralda y la posibilidad de articularse al programa Mi Casa Ya, impulsado por el Ministerio de Vivienda y de la mano de su esposa Eliana Paola Melo decidieron materializar su visión.
Tras recibir orientación técnica, la empresa se constituyó en 2016 con un enfoque exclusivo en vivienda de interés social y, desde entonces, ha ejecutado de manera continua proyectos habitacionales terminados dirigidos a hogares de ingresos medios y bajos. El rasgo distintivo de la firma es la entrega de viviendas completamente terminadas, algo poco frecuente en el sector, donde buena parte de las constructoras entrega unidades en obra gris o negra.
Jiménez agradeció la confianza de compradores, contratistas, proveedores y entidades públicas. Señaló que el crecimiento de la empresa se ha dado con apoyo institucional y con el aporte ciudadano a través de impuestos y procesos de planificación urbana. La constructora reportó una planta de 30 empleos directos en el área administrativa y cerca de 250 trabajadores vinculados mediante contratistas en obra, a quienes denomina colaboradores. En total, alrededor de 300 personas participan en sus proyectos de vivienda en Pereira y Dosquebradas.
El diferencial
La empresa destaca como factor diferenciador la entrega de proyectos VIS terminados a precios regulados. A esto se suman innovaciones en eficiencia energética y servicios comunes. Algunos conjuntos incorporan paneles solares para reducir consumo en zonas comunes y ascensores. También se proyectan lavanderías compartidas con control digital de ciclos y espacios previstos para cargadores de vehículos eléctricos en futuras etapas.
En materia ambiental, se tiene la iniciativa en un futuro cercano usar entre el 70 % y el 80 % del escombro generado para reprocesarse y producir adoquines, ladrillos o bloques que serían utilizados en senderos y áreas complementarias. Así mismo usar parte de la tierra extraída mezclada con cemento para fabricar piezas destinadas a cerramientos y estructuras de baja carga. La compañía indicó que estas prácticas buscan reducir residuos y optimizar insumos dentro de sus obras.
Precios
La firma explicó que el valor de la vivienda de interés social está regulado por el Gobierno y se ajusta con el salario mínimo. Tras el aumento reciente, el tope VIS subió cerca de 23 %, pero la empresa aplicó un incremento de 13,5 %, por debajo del máximo permitido. Según Jiménez, el ajuste responde a la necesidad de equilibrar costos de materiales y mantener la viabilidad financiera de los proyectos.
La empresa informó que sus proyectos están habilitados para que las familias puedan aplicar a los subsidios vigentes y cuenta con sala de ventas para orientar a las familias interesadas en iniciar el proceso de compra.



