El presidente Gustavo Petro informó que España autorizó la extradición a Colombia de Gerly Sánchez Villamizar, conocido como alias ‘Mono Gerly’, a quien el mandatario ubica como integrante de lo que ha denominado “la junta del narcotráfico”. El anuncio fue hecho este martes 25 de febrero de 2026 a través de una publicación en X, en la que el jefe de Estado compartió una comunicación oficial del Gobierno español dirigida a la Embajada de Colombia en Madrid.
En el documento, el Ministerio de Relaciones Exteriores de España notifica que el Consejo de Ministros aprobó la entrega en extradición el 17 de febrero de 2026, en un proceso respaldado por decisiones previas de la Audiencia Nacional y su Juzgado Central de Instrucción N.° 2, con condiciones y límites contemplados en el expediente.
Tras divulgar la misiva, Petro señaló que el extraditable deberá responder en Colombia por actividades asociadas al narcotráfico y pidió una investigación amplia sobre sus presuntos nexos y operaciones dentro del país. La extradición, según la información conocida, se deriva de una captura realizada por autoridades españolas en diciembre de 2025, luego de que existiera una orden por delitos relacionados con lavado de dinero y financiación del terrorismo.
El caso ya había generado pronunciamientos del presidente en semanas anteriores. Tras conocerse la detención, Petro reclamó públicamente que se acelerara el trámite de extradición y lanzó críticas a la fiscal general Luz Adriana Camargo, insistiendo en que Colombia debía solicitar formalmente la entrega del señalado integrante del grupo armado.
Señalamientos sobre su rol en el ELN y redes financieras
De acuerdo con la información que circula en fuentes oficiales y reportes de prensa, Sánchez Villamizar habría ingresado al ELN en 2004 y con el tiempo habría escalado dentro de la estructura hasta ser ubicado como un integrante de alto nivel. Fuentes del Ministerio del Interior de España lo relacionaron con el Frente de Guerra Oriental, con presencia en Arauca, Casanare y Boyacá, región que las autoridades asocian con economías ilegales como narcotráfico y extorsión.
Las hipótesis investigativas apuntan a que su papel no se limitaba al componente armado, sino que incluía coordinación logística y financiera: redes clandestinas, presunto control de circuitos de producción de narcóticos y el diseño de esquemas para mover y “blanquear” recursos. En esa línea, la operación en España habría permitido rastrear un entramado de empresas fachada, corresponsalías bancarias y casas de cambio usadas para legalizar dinero ilícito.
Según los reportes conocidos, parte de esos recursos habría terminado en la compra de bienes como terrenos, vehículos e inmuebles dentro y fuera de Colombia. La detención, de acuerdo con versiones oficiales citadas en medios, se concretó tras meses de seguimiento y luego de que los investigadores identificaran movimientos asociados a un negocio en el centro de Madrid, pista que facilitó confirmar su identidad.
Por ahora, queda por verse cuándo se materializará el traslado a Colombia y cuáles serán los siguientes pasos judiciales una vez el extraditado quede a disposición de las autoridades nacionales.



