Mucha expectativa generó la transformación que en el 2019 tuvo la calle 18 bis entre carreras 9a. y 10a. El proyecto denominado Calle de las Letras incluyó un cambio extremo para esta vía, que a pesar de tener riqueza cultural durante años se ha convertido en un epicentro del consumo de sustancias ilícitas, situación que es recurrente.
En la calle 18 bis hay varios estacionamientos, peluquerías, venta de alimentos y una infraestructura cultural muy importante para la ciudad, como es el caso de la Biblioteca del Banco de la República y la parte trasera del edificio del Palacio Nacional. Por su parte, en el año 2018 se elaboraron dos enormes murales que enriquecieron el aspecto cultural de la zona.
La problemática
Hoy en día quienes transitan por el lugar se quejan constantemente por el pésimo estado en el que se encuentran los adoquines de la calle debido al paso obligado y durante todo el día, que tienen que hacer por allí carros y motos que son estacionados en los parqueaderos aledaños. Un hecho desafortunado que da un mal aspecto y que pone en riesgo a quienes caminan por el lugar.
“Lo que se puede evidenciar en esta calle es que se está hundiendo demasiado, deberá tener alguna falla geológica, hay varios huecos y se corre el riesgo de caer; para el peatón es un peligro porque constantemente se levantan esos adoquines y puede ocasionar lesiones físicas graves a las personas como fracturarse un pie o sufrir otra serie de golpes”, manifestó Herminsul de Jesús Caicedo Londoño, ciudadano pereirano.
Necesidades en los módulos
Estos hacen parte del importante proyecto que se llevó a cabo en el sitio, el cual se efectuó con el fin de mantener la tradición. Unos módulos con diseños modernos que responden a las necesidades que tienen los escribientes quienes por años han trabajado en esta calle.
Alfonso Torres es uno de los escribientes que desde hace 38 años labora en el mismo lugar, empieza la jornada laboral desde las 7:00 a.m. hasta las 4:00 p.m., una valiosa labor puesto que ofrece un servicio oportuno a la comunidad.
“Nuestra labor es importante porque ejercemos una actividad que es favorable para la población, para el público que requiera un servicio de nosotros y es favorable económicamente”, dijo Torres.
Para el caso de los escribientes, es una labor insignia en la capital de Risaralda, donde por muchos años, hombres y mujeres se han dedicado a realizar cartas de trabajo, recomendaciones, permuta, contratos de compraventa, entre otros, pero estos puestos de trabajo, tienen serios problemas con los aguaceros.
“La dificultad que tenemos en estos puestos tiene relación con la lluvia, ante cualquier llovizna debemos guardar inmediatamente, y con los aguaceros y vendavales, ni se diga, la carpa con la que en ocasiones me cubro no funciona en su totalidad”, expuso Torres.
Quien además agregó que “los puestos están bien de tamaño como tal, sería bueno una protección por todos los lados para así evitar mojarnos y realizar de la mejor manera nuestros trabajo diario”.
Otras dificultades
A la problemática del hundimiento en la vía y las necesidades de los escribientes, se suma otra serie de situaciones que pone en riesgo la integridad de las personas que visitan el lugar y quienes laboran en la zona.
“Tenemos una gran problemática y es que este andén es peatonal y por aquí pasan las motos a toda velocidad, y en mi negocio entran niños y personas de la tercera edad y deben estar pendientes de no ser atropellados porque los conductores no tienen las precauciones pertinentes”, indicó Luis Alfonso Franco Vera, comerciante del sector.
Franco lleva 35 años en esta cuadra y es enfático en decir que otra de las dificultades que se presenta es con las personas que llegan al sitio a consumir sustancias psicoactivas, quienes durante el día no se ven, pero específicamente después de las 6:00 p.m. llegan muchos a consumir, lo cual genera inseguridad y malestar.
Aún así, Luis Alfonso reconoció el gran trabajo que realizan los escribientes, “la labor de ellos es muy importante porque la gente llega a hacer sus documentos, contratos… esto es bueno y permite que haya mucho movimiento en la calle”.
El llamado
Es de suma importancia que la Calle de las Letras cuente con un flujo importante de personas participando en diferentes eventos artísticos, un polo cultural de la ciudad como se idealizó y como siempre ha sido, donde además de los puestos de café, se lleven a cabo actividades culturales junto con las ofertas que ofrece la Biblioteca del Banco de la República.
Así pues, el llamado es para la administración municipal encargada de las mejores del lugar, que planee y ponga en marcha estrategias para intervenir esta calle característica e histórica en la ciudad de Pereira.



