Esta obra se proyecta como un hito en la ciudad, combinando diseño, sostenibilidad y eficiencia energética.
Durante la conmemoración de sus 100 años, la Cámara de Comercio de Pereira reafirmó su papel como eje del desarrollo empresarial y social de Risaralda. La entidad destacó su trayectoria marcada por el acompañamiento al tejido productivo de Risaralda. En esta celebración se presentó el Pabellón de las Artes como un proyecto que amplía su apuesta institucional y consolida un nuevo espacio para la cultura y la proyección regional.
La firma de arquitectura Vélez Valencia Arquitectos fue la encargada del desarrollo de la iniciativa, que representa una apuesta ambiciosa por la innovación, la integración urbana y el fortalecimiento de la infraestructura cultural local, respondiendo a la necesidad de espacios que permitan distintas manifestaciones artísticas y eventos comunitarios.
La apuesta
El Pabellón de las Artes será un centro de eventos que permitirá la realización de diversos tipos de espectáculos, desde manifestaciones populares hasta expresiones académicas, pasando por danza, música y teatro. Los arquitectos Jaime Vélez y Óscar Valencia destacaron que el espacio cubierto podrá albergar a 1.200 personas y que su articulación con la plazoleta de Expofuturo permitirá que entre 8.000 y 9.000 personas adicionales puedan disfrutar de las actividades al aire libre. La intención es que el recinto no funcione como un teatro cerrado tradicional, sino como un escenario abierto que dialogue con el entorno urbano y amplíe la oferta cultural disponible en la ciudad.
Vélez explicó que el modelo retoma referentes internacionales, como el pabellón Pritzker en Chicago, concebido esencialmente como una gran cubierta que integra a la comunidad. Bajo esa premisa, el diseño busca fomentar la interacción con el vecindario y convertir el lugar en parte activa de la dinámica urbana. Ambos arquitectos señalaron que, tras décadas de ejercicio profesional, querían aportar una obra cuyo impacto fuera netamente cultural y artístico, orientada al beneficio colectivo de la ciudad y capaz de generar un nuevo punto de encuentro para los ciudadanos.
El diseño
La propuesta formal plantea una silueta que evoca una mariposa posándose sobre el complejo existente, con un techo que se abre hacia la plaza principal. Esa apertura responde tanto a exigencias técnicas, como la altura necesaria para la tramoya y los dispositivos de escenografía, como al propósito de permitir eventos simultáneos en interior y exterior. El pabellón se concibe como una pieza que encaja con Expofuturo, casi como una ficha de rompecabezas que complementa lo construido sin romper su coherencia, creando un diálogo armónico con el espacio urbano existente.
Los arquitectos consideran que la forma será memorable y fácilmente identificable. Aspiran a que la ciudadanía pueda reconocerla como un nuevo símbolo urbano, capaz de transformar la percepción del lugar y reforzar el sentido de pertenencia. Para ellos, la arquitectura icónica no solo se define por la apariencia, sino también por la función que cumple en la vida cultural. La obra busca ser un referente visual y funcional, consolidándose como un ícono arquitectónico para Pereira.

Innovación y sostenibilidad
El proyecto incorpora criterios bioclimáticos acordes con el clima de Pereira. Al tratarse de un espacio abierto, reduce la necesidad de sistemas intensivos de aire acondicionado. La ventilación cruzada se convierte en el principal recurso para garantizar confort y disminuir el consumo energético. Además, contará con aislamiento térmico y acústico en la cubierta, recolección de aguas lluvias y aprovechamiento de paneles solares ya instalados en el complejo, integrando diseño, sostenibilidad ambiental y eficiencia energética.
En materia técnica, el escenario dispondrá de tramoya con la altura suficiente para subir y bajar telones y escenografías, así como trampillas en el piso que permitirán entradas y salidas desde la parte inferior. También se implementará un estudio especializado de iluminación artística y electroacústica, características poco frecuentes en escenarios del país. Estas condiciones ampliarán la versatilidad del recinto y facilitarán producciones de mayor complejidad.
Estado e inversión
La iniciativa se encuentra en proceso de aprobación ante la Curaduría Urbana. Una vez obtenida la licencia y asegurada la financiación, la construcción iniciaría entre mayo y junio, con una duración aproximada de año y medio para la primera fase. La inversión inicial ronda los 12.000 millones de pesos y el desarrollo completo alcanzaría entre 18.000 y 19.000 millones.
Trayectoria
Vélez y Valencia acumulan más de 40 años de trabajo conjunto. Su propuesta combina experiencia internacional y conocimiento local, una síntesis que les permite aterrizar ideas globales a la realidad pereirana y ofrecer un producto arquitectónico diferenciado. Jaime Vélez ha trabajado en proyectos en Estados Unidos y Europa, incluyendo su rol como Director de Diseño de Interiores para la firma Skidmore, Owings & Merrill en el Burj Khalifa de Dubái, mientras que Óscar Valencia ha desarrollado más de 300 obras en la región. Este amalgamiento de conocimiento global y local garantiza soluciones innovadoras y culturalmente relevantes, convirtiendo al Pabellón de las Artes en una obra icónica por su forma, función y aporte a la ciudad.
Un proyecto necesario
Vélez y Valencia explicaron que el proyecto tendrá una inversión cercana a los $12.000 millones de pesos en su primera fase, aunque el valor total superaría los $18.000 millones.
Los arquitectos indicaron que este proyecto cambiará la morfología artística de la ciudad y que fue una idea concebida luego del Pereira Music Fest, que generó esa necesidad de un espacio que permitiría una mayor cantidad de público disfrutando de espacios culturales.




