El expresidente Álvaro Uribe Vélez, condenado en primera instancia a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal, expresó este lunes su renuncia a la prescripción del proceso en su contra, que se cumpliría el 16 de octubre de 2025.
En una carta enviada al magistrado Manuel Antonio Merchán Gutiérrez, del Tribunal Superior de Bogotá, Uribe aseguró que, aunque considera la condena “equivocada e injusta”, no puede acogerse al beneficio que la ley le otorgaría. “Aún con el peso de la injusta condena y estando mi libertad en juego, no puedo declinar el camino de la verdad”, afirmó.
Los argumentos de Uribe
El exmandatario señaló que renunciar a la prescripción es un acto de coherencia con lo que ha defendido a lo largo de su vida política. “Por la patria y mis compatriotas, me impone, en esta encrucijada, dar ejemplo y optar por el camino que, por más difícil o riesgoso, es correcto y coherente con lo que he defendido: la verdad”, escribió.
Uribe agregó que sería “hipócrita” reclamar su derecho a ser escuchado y, al mismo tiempo, acogerse a una salida procesal que impediría un pronunciamiento de fondo. En ese sentido, pidió al Tribunal que analice a fondo las pruebas y emita un fallo basado en ellas, sin condicionamientos de tiempo.
El proceso judicial
La sentencia de primera instancia, proferida por la juez Sandra Heredia, fue apelada y está en estudio en el Tribunal Superior de Bogotá. De ratificarse, la decisión pasaría a la Corte Suprema de Justicia, que tendría la última palabra sobre la responsabilidad penal del expresidente.
El caso contra Uribe, que se extiende ya por más de 13 años, surgió tras una denuncia que el exmandatario interpuso en 2012 contra el entonces congresista Iván Cepeda por supuesta manipulación de testigos. Sin embargo, la Corte Suprema archivó la investigación contra Cepeda y abrió un proceso contra Uribe, al considerar que era él quien habría intentado influir en testigos para que no declararan en su contra por presuntos vínculos con grupos paramilitares.
El primer expresidente condenado en Colombia
Uribe, de 73 años, se convirtió en el primer expresidente colombiano condenado penalmente, lo que ha marcado un hito en la historia política y judicial del país. Pese a ello, insiste en que su inocencia fue probada en juicio y que su decisión de renunciar a la prescripción busca evitar que quede una sombra de duda sin un pronunciamiento definitivo.
“Pido a los honorables magistrados aceptar la renuncia que hago al derecho de verme favorecido por la prescripción y que adopten, en mi caso, la decisión de fondo que corresponda conforme a lo probado en juicio, a lo que ordena la ley y a lo que sea justo”, concluyó en su misiva.



