El futbolista colombiano Álvaro Angulo, actual defensor del Pumas UNAM de la Liga MX, denunció haber recibido amenazas de muerte en su contra a través de su teléfono y correo electrónico. El hecho fue revelado por el técnico del club, Efraín Juárez, en rueda de prensa luego de la derrota de su equipo ante el Inter Miami por la Leagues Cup.
“Hoy en la mañana, un jugador mío que jugaba en Independiente, Álvaro, recibió amenazas de muerte a su correo y a su teléfono”, señaló Juárez visiblemente afectado por la situación. “El chico hace su esfuerzo como profesional, pero esas cosas hay que decirlas. No es fácil de digerir. Imagina que te despiertes con amenazas de muerte en tu teléfono”, agregó el entrenador, quien confirmó que las autoridades ya están involucradas.
Las amenazas hacia Angulo parecen tener origen en Argentina, presuntamente por parte de algunos hinchas de Independiente, club en el que el colombiano militó brevemente en 2024. Según explicó el propio jugador en declaraciones a ESPN Colombia, su salida del conjunto de Avellaneda estuvo marcada por una disputa económica.
“Cuando llego a Independiente lo hago libre desde Atlético Nacional y en la firma me tenían que pagar una prima porque yo vendí el 85% de mi pase. Les dije que se pusieran al día conmigo porque estaban comprando jugadores, pero no me habían pagado las cuotas de marzo y junio. Nunca pedí un aumento, solo lo acordado”, explicó Angulo.
Este conflicto habría generado molestia entre ciertos sectores de la hinchada del club argentino, lo que ahora se traduce en hostigamientos y amenazas directas, pese a que el jugador ya no pertenece a la institución.
Autoridades y club investigan
El club Pumas UNAM inició una investigación interna para esclarecer lo ocurrido y brindar respaldo al jugador. Las autoridades locales también analizan el origen de los mensajes amenazantes, con el fin de determinar su procedencia y si constituyen un delito.
Mientras tanto, el entorno de Angulo ha pedido respeto y protección, ante una situación que afecta no solo la estabilidad emocional del futbolista, sino también su integridad física.
El caso ha encendido las alarmas en el fútbol mexicano e internacional sobre los riesgos que enfrentan los jugadores cuando los conflictos contractuales o deportivos son trasladados al plano de la violencia personal.
Hasta el momento, ni el club Independiente ni la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se han pronunciado sobre el incidente.



