El expresidente de Estados Unidos, Joe Biden, de 82 años, ha sido diagnosticado con una forma agresiva de cáncer de próstata que ha hecho metástasis en los huesos, según confirmó su oficina en un comunicado emitido este domingo.
La noticia fue dada a conocer apenas días después de que Biden presentara síntomas urinarios que motivaron una evaluación médica detallada. Los especialistas detectaron un nuevo nódulo prostático y, tras una serie de exámenes, confirmaron la presencia de un cáncer con metástasis ósea. Aunque el cuadro clínico es grave, el comunicado aclara que el cáncer “parece ser sensible a las hormonas”, lo que abre la puerta a opciones de tratamiento potencialmente eficaces.
“El presidente y su familia están evaluando opciones de tratamiento con sus médicos”, señaló su equipo, sin dar detalles sobre plazos ni terapias específicas. El diagnóstico representa un nuevo capítulo en la vida del veterano político, quien ejerció como presidente entre 2021 y 2025 y anteriormente fue vicepresidente bajo la administración de Barack Obama entre 2009 y 2017.
El anuncio se produce en un contexto particularmente delicado para Biden. Aunque se retiró de la contienda electoral de 2024, sigue asegurando que habría sido capaz de vencer a su rival republicano, Donald Trump, quien finalmente ganó las elecciones presidenciales. La semana pasada, una grabación en la que se le ve hablando con vacilaciones y con dificultades para recordar fechas clave reavivó el debate sobre su estado de salud durante su mandato.
El diagnóstico también revive el dolor personal del exmandatario, cuya familia ha sido duramente golpeada por el cáncer. Su hijo mayor, Beau Biden, falleció en 2015 a los 46 años a causa de un agresivo cáncer cerebral.
Por ahora, la familia Biden no ha ofrecido declaraciones adicionales y se espera que en los próximos días se conozcan más detalles sobre el estado de salud del expresidente y el camino que tomará en esta nueva etapa.
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