La detención de Geovany Andrés Rojas, alias Araña, negociador de las disidencias de las Farc con el Gobierno Nacional, ha generado una fuerte controversia. A pesar de que su orden de captura había sido suspendida temporalmente por su rol en los diálogos de paz, la Fiscalía lo capturó en atención a una Circular Roja de Interpol y una solicitud de extradición de Estados Unidos.
En respuesta a este hecho, el Alto Comisionado para la Paz, Otty Patiño, se pronunció con dureza, señalando que la detención es un ataque premeditado en contra del proceso de paz y del Gobierno de Gustavo Petro. “Es un ataque contra la paz absolutamente pensado para atacar a este Gobierno y a la paz total (…) Fue un ataque premeditado, con el fin de afectar profundamente el proceso de paz con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano del Pueblo, antes Segunda Marquetalia”, afirmó Patiño en entrevista con Noticias Caracol.
Según la Fiscalía, alias Araña es requerido por una Corte del Distrito Sur de California por presuntos vínculos con el tráfico de estupefacientes. “La solicitud precisa que esta persona, en su condición de cabecilla del grupo autodenominado Comandos de la Frontera, estaría involucrada en el posible envío reciente de cocaína a los Estados Unidos”, explicó el ente acusador.
Patiño, por su parte, consideró que hubo un abuso en los acuerdos de cooperación con Estados Unidos, lo que derivó en una autorización aparentemente irregular para interrumpir y judicializar a Rojas. Además, cuestionó que la captura se haya producido justo cuando finalizaba el tercer ciclo de negociaciones, en un momento de avances en temas como sustitución de cultivos, transformación territorial y desmonte de estructuras armadas.
Frente a los señalamientos sobre si alias Araña continuaba delinquiendo, el Comisionado reconoció que todas las estructuras armadas subsisten de actividades ilegales, incluyendo el narcotráfico, pero enfatizó que en la mesa de negociación aún no se había acordado la suspensión de estos negocios ilícitos. “No somos ingenuos. Sabemos que estas estructuras viven de la ilegalidad. Pero aún no hemos llegado a un acuerdo para la suspensión total de estas actividades”, agregó.
El Comisionado también comparó lo ocurrido con la crisis en la mesa de negociaciones con el ELN en el Catatumbo y alertó que este tipo de situaciones socavan la credibilidad del proceso de paz. “Estamos con los ojos abiertos frente a estas situaciones, no somos ingenuos”, advirtió.
Finalmente, Patiño expresó su preocupación por la falta de claridad sobre quién está realmente al mando de las decisiones que afectan el proceso de paz. “Llamamos a la Fiscal General, que dice que no puede intervenir; hablamos con el director del CTI, que tampoco puede; hablamos con los militares y tampoco. ¿En manos de quién está la paz, que puede interferirse de esta manera?”, concluyó.
La situación continúa generando reacciones en distintos sectores políticos y sociales, mientras se espera una respuesta oficial del Gobierno sobre el futuro de las negociaciones con las disidencias de las Farc.



