Luego de más de 50 horas de bloqueo y enfrentamientos en la zona, fue reabierta la vía Panamericana que comunica a Risaralda con el Chocó, tras la intervención del Ejército Nacional que retiró el bus que bloqueaba la carretera y que, según reportes iniciales, habría sido utilizado por presuntos miembros del ELN para instalar posibles explosivos.
Desde el pasado lunes 7 de julio, la comunidad del Chocó reportó con fotografías el cierre de la vía a la altura del corregimiento de Tabor, jurisdicción de Tadó, a 45 minutos de Santa Cecilia (Pueblo Rico, Risaralda), luego de que un bus de la empresa Flota Occidental, que cubría la ruta Medellín–Pereira–Condoto, fuera detenido por hombres armados que obligaron al conductor y a los pasajeros a descender del vehículo.
Los ocupantes afirmaron que los responsables serían presuntos integrantes del ELN, quienes habrían instalado elementos que parecían explosivos dentro del bus, generando alarma en la zona.
Durante más de dos días, miembros de la Brigada 15 del Ejército Nacional adelantaron protocolos de seguridad, inspecciones y operaciones tácticas en medio de un ambiente de tensión y zozobra para los habitantes del corregimiento de Tabor, donde se registraron enfrentamientos entre tropas oficiales y presuntos integrantes del grupo armado.
En las últimas horas, el Ejército logró asegurar la zona y retirar el vehículo, confirmando que no contenía explosivos, según informó el gerente de la Terminal de Transportes de Pereira, Héctor Fabio Artunduaga.
“La vía hacia el Chocó ya se encuentra habilitada. Nuestro Ejército Nacional estuvo en el lugar y tuvo la oportunidad de retirar el vehículo, y confirmar que lo que había allí no eran explosivos”, señaló Artunduaga, dando parte de tranquilidad a los viajeros y a las empresas de transporte que utilizan esta importante conexión entre Risaralda y el Chocó.
Con la reapertura de este corredor vial, se restablece de manera gradual la movilidad entre ambos departamentos, luego de una situación que puso en alerta a las autoridades y a las comunidades, en medio de los persistentes riesgos de seguridad que enfrenta la región.



